Especificaciones y análisis del Corvette ZR1
Potencia
647CV
Par
807Nm
Consumo
-l/100
Emisiones
355g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
330km/h
Peso
1594kg
Precio
149,990€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
634 L
68 L
476 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Corvette ZR1 · 647 CV (2009)
Descripción general
El Corvette ZR1 de 2009 no es solo un coche; es la culminación de un sueño americano, una bestia de asfalto nacida para dominar. Representa el pináculo de la ingeniería de General Motors en su época, un superdeportivo que desafió a los exóticos europeos con una fuerza bruta y un carácter inconfundible.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del ZR1 es una experiencia visceral que sacude los sentidos. El rugido del V8 sobrealimentado de 647 caballos es una adicción, y cada cambio de su transmisión manual de 6 velocidades es una conexión directa con la máquina. La tracción trasera te exige respeto, mientras la aguja del velocímetro se dispara hacia los 330 km/h con una ferocidad que te deja sin aliento. Es pura adrenalina, un baile al límite entre el control y el caos.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones. Las líneas musculosas, el techo y el capó de fibra de carbono, y sobre todo, la icónica ventana de policarbonato que deja ver el corazón del compresor, gritan rendimiento. Cada curva y cada entrada de aire tienen una función, creando una silueta agresiva y atemporal que intimida y enamora a partes iguales.
Tecnología y características
La tecnología del ZR1 está al servicio exclusivo del rendimiento. No encontrarás pantallas gigantes, pero sí un chasis de aluminio avanzado, frenos carbonocerámicos dignos de un coche de carreras y la suspensión Magnetic Selective Ride Control. Su mayor proeza tecnológica es el motor LS9, una obra de arte de la ingeniería que entrega 807 Nm de par de forma salvaje pero controlable.
Competencia
En su día, el ZR1 se atrevió a mirar de tú a tú a leyendas como el Ferrari 599 GTB, el Lamborghini Murciélago o el Porsche 911 GT2. Ofrecía un nivel de prestaciones similar o incluso superior, pero con la audacia de costar una fracción que sus competidores europeos, convirtiéndose en el matagigantes definitivo.
Conclusión
El Corvette ZR1 es más que un coche rápido; es un icono, una máquina analógica en un mundo cada vez más digital. Es la celebración de la potencia sin filtros, un coche que te exige ser mejor conductor y te recompensa con sensaciones puras que pocos vehículos modernos pueden igualar. Una leyenda que perdurará en la memoria de todo aficionado al motor.




