Especificaciones y análisis del Daewoo Lanos 1997
Potencia
106CV
Par
145Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.5s
Vel. Máx.
172km/h
Peso
-kg
Precio
12,571€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 3 puertas
250 L
48 L
78 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Daewoo Lanos 3p 1.6 16v SX Plus Aut. · 106 CV (2001)
Descripción general
El Daewoo Lanos de 1997 irrumpió en el mercado como una promesa de movilidad accesible y honesta. Fue el coche que para muchos significó la libertad de moverse sin ataduras, un vehículo diseñado en Italia por el maestro Giugiaro que buscaba conquistar corazones con sencillez y un precio que lo ponía al alcance de todos. Representó el esfuerzo de una marca coreana por ofrecer un producto global, funcional y adaptado a las necesidades de finales de siglo.
Experiencia de conducción
Al volante, el Lanos transmite una sensación de nobleza y tranquilidad. Su motor de 1.6 litros y 106 caballos, acoplado a una caja automática de 4 velocidades, no busca récords de velocidad, sino ofrecer un viaje suave y sin complicaciones. Es un compañero fiel para el ajetreo de la ciudad, donde su cambio automático se convierte en un bálsamo, y un viajero sereno en carretera. No esperes una respuesta deportiva, sino la calma de un coche que sabe cuál es su propósito: llevarte a tu destino con una comodidad y una simplicidad que hoy se echan de menos.
Diseño y estética
Su carrocería de tres puertas, con formas redondeadas y amables, es un fiel reflejo de la estética de finales de los 90. Firmado por Italdesign, el Lanos posee un encanto discreto, una silueta equilibrada que no pretendía destacar, sino agradar. Sus líneas fluidas y su frontal simpático le daban una personalidad cercana y familiar, un diseño que ha envejecido con la dignidad de lo que fue concebido para ser útil y práctico por encima de todo.
Tecnología y características
La tecnología del Lanos era la justa y necesaria para su tiempo y su segmento. Contaba con un motor de inyección indirecta y admisión variable, una solución solvente y probada. El mayor lujo tecnológico era, sin duda, su transmisión automática, un elemento de confort poco común en coches de su precio. El resto del equipamiento se centraba en lo esencial, sin alardes digitales, recordándonos una época en la que la conexión más importante era la que se establecía entre el conductor y la carretera.
Competencia
El Lanos se enfrentó a gigantes consolidados en el competitivo segmento de los utilitarios. Modelos como el SEAT Ibiza, el Renault Clio, el Opel Corsa o el Ford Fiesta dominaban el mercado europeo. La gran baza del Lanos no era el prestigio ni las prestaciones puras, sino una relación entre precio y equipamiento casi imbatible. Luchaba por conquistar a ese conductor pragmático que valoraba más lo que obtenía por su dinero que el emblema que lucía en el capó.
Conclusión
El Daewoo Lanos es el recuerdo de un automóvil sincero. Un coche que no prometía más de lo que podía dar, y que cumplía con creces su misión de democratizar la movilidad. Fue un vehículo práctico, económico y fiable para miles de familias. Aunque carecía del alma deportiva o el lujo de otros, su honestidad y su espíritu servicial dejaron una huella de cariño en quienes lo condujeron. Es un símbolo de una era automovilística más sencilla y, en cierto modo, más pura.




