Especificaciones y análisis del Ferrari 550 Maranello
Potencia
485CV
Par
568Nm
Consumo
22.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
4.3s
Vel. Máx.
320km/h
Peso
1690kg
Precio
203,203€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
185 L
114 L
357 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ferrari 550 Maranello · 485 CV (1996-2002)
Descripción general
El Ferrari 550 Maranello no es solo un coche, es una declaración de principios. Lanzado en 1996, marcó el glorioso retorno de Ferrari a la configuración de motor V12 delantero para su buque insignia, una tradición que había sido pausada desde el Daytona. Es la encarnación del Gran Turismo en su máxima expresión, un puente entre la era analógica y la moderna, un sueño esculpido en aluminio que ruge con el alma de Maranello.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos del 550 Maranello es una experiencia visceral que sacude los sentidos. El estruendo del V12 de 5.5 litros al despertar es una promesa de los 485 caballos que esperan ser desatados. Cada cambio a través de la icónica rejilla metálica de la caja manual de seis velocidades es un acto mecánico y preciso, una conexión directa con la máquina. La aceleración te pega al asiento, alcanzando los 100 km/h en 4.3 segundos, mientras el paisaje se desdibuja camino a una velocidad máxima de 320 km/h. Es una conducción pura, exigente y gratificante.
Diseño y estética
La carrocería, una obra maestra de Pininfarina, es pura elegancia y músculo. Sus proporciones son perfectas: un capó larguísimo que alberga la joya mecánica, un habitáculo retrasado y una zaga corta y contundente. Cada línea fluye con un propósito aerodinámico y estético, creando una silueta atemporal que sigue girando cabezas décadas después. No hay estridencias, solo la belleza serena y poderosa de un depredador listo para devorar el asfalto.
Tecnología y características
Bajo su piel de aluminio se esconde una ingeniería soberbia para su época. El corazón es un V12 atmosférico con 48 válvulas, una obra de arte mecánica. La configuración 'transaxle', con la caja de cambios en el eje trasero, logra un reparto de pesos casi perfecto. Las suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes ofrecían un equilibrio sublime entre confort de marcha y comportamiento deportivo. Es la cumbre de la tecnología analógica, sin los filtros de las ayudas electrónicas modernas.
Competencia
En su tiempo, el 550 Maranello se midió con la élite de los superdeportivos. Bestias como el Lamborghini Diablo SV, con su motor central y su carácter más salvaje, o el más refinado Aston Martin V8 Vantage, representaban la competencia directa en el segmento de los GT de altas prestaciones. Incluso el ágil y eficaz Porsche 911 Turbo (993) se presentaba como una alternativa formidable, aunque con una filosofía muy diferente.
Conclusión
El Ferrari 550 Maranello es mucho más que la suma de sus partes. Es el último gran GT analógico de la marca, un coche que te exige habilidad pero te recompensa con sensaciones puras y sin adulterar. Representa un capítulo dorado en la historia de Ferrari, un monumento a la pasión por la conducción y la ingeniería mecánica antes de la revolución digital. Poseer y conducir uno es conectar con el alma misma del automovilismo.
