Especificaciones y análisis del Fiat Bravo
Potencia
82CV
Par
113Nm
Consumo
6.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.5s
Vel. Máx.
173km/h
Peso
1085kg
Precio
11,630€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
280 L
58 L
60 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Fiat Bravo 80 16v SX · 82 CV (1998-2002)
Descripción general
El Fiat Bravo de 1998 no era solo un coche, era una declaración de intenciones. En una época de diseños conservadores, Fiat se atrevió a lanzar un compacto que desbordaba pasión y estilo italiano por los cuatro costados. Fue el coche que muchos jóvenes soñaron, una bocanada de aire fresco que prometía emociones y un diseño que rompía con todo lo establecido.
Experiencia de conducción
Conducir el Bravo 80 16v es una experiencia puramente analógica. Su pequeño motor de 1.2 litros y 82 caballos se siente vivo y enérgico, pidiendo que lo lleves alto de vueltas para entregar lo mejor de sí. No es un deportivo, pero su ligereza y su cambio manual de cinco velocidades te conectan directamente con el asfalto, transmitiendo una agilidad deliciosa en ciudad y carreteras de curvas. Es un coche que te hace sonreír, que te recuerda el placer de una conducción sencilla y directa.
Diseño y estética
El diseño fue su gran carta de presentación y la razón de su éxito. Las líneas fluidas y redondeadas culminaban en una zaga absolutamente icónica, con esos pilotos traseros circulares que se convirtieron en su seña de identidad. Era una escultura en movimiento, un coche que no dejaba a nadie indiferente y que, incluso hoy, sigue girando cabezas. Su carrocería de tres puertas acentuaba ese carácter juvenil y dinámico que lo hacía tan especial.
Tecnología y características
La tecnología del Bravo se centraba en la mecánica. Su motor de 16 válvulas era una solución moderna para su cilindrada en la época, buscando eficiencia y una respuesta alegre. El equipamiento era el justo y necesario, sin las complejidades electrónicas actuales. Contaba con dirección de cremallera y un esquema de suspensiones pensado para el dinamismo, pero carecía de los asistentes de conducción que hoy damos por sentados. Era un coche para sentir la carretera, no para aislarse de ella.
Competencia
Luchó en el segmento más competido de Europa contra gigantes como el Volkswagen Golf, el Opel Astra o el Ford Focus. Mientras sus rivales alemanes apostaban por la sobriedad y la calidad percibida, y los franceses por el confort, el Fiat Bravo jugaba la baza del corazón. Ofrecía un diseño espectacular y un precio más accesible, conquistando a quienes valoraban la estética y el alma por encima de la perfección pragmática.
Conclusión
El Fiat Bravo es mucho más que la suma de sus partes. Es un icono de los años 90, un coche que demostró que un vehículo popular podía ser emocionante y bello. Quizás no fuera el más fiable ni el más rápido, pero tenía un carácter arrollador que lo convertía en una compra pasional. Hoy es un clásico moderno que evoca nostalgia y representa una época en la que los coches todavía tenían alma.
