Especificaciones y análisis del Fiat Bravo
Potencia
105CV
Par
200Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
187km/h
Peso
1245kg
Precio
15,176€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
280 L
60 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Fiat Bravo JTD GT · 105 CV (1998-2001)
Descripción general
El Fiat Bravo JTD GT no era un coche cualquiera a finales de los 90; fue una declaración de intenciones, un golpe sobre la mesa de la ingeniería italiana. Representó la audaz fusión de un diseño pasional y juvenil con una tecnología diésel que cambiaría las reglas del juego para siempre: el revolucionario motor common-rail. Este coche capturó el espíritu de una época, ofreciendo un corazón diésel con alma de gasolina.
Experiencia de conducción
Conducir el Bravo JTD GT era una experiencia llena de sorpresas. Los 105 caballos y, sobre todo, los 200 Nm de par disponibles desde muy bajas vueltas, te pegaban al asiento con una energía inesperada para un diésel de su tiempo. Se sentía ágil, vivo y dispuesto a devorar curvas. El sonido del motor, más refinado y menos tosco que sus predecesores, acompañaba una aceleración contundente que te hacía olvidar que estabas al volante de un coche pensado para el ahorro. Era la prueba de que la eficiencia no tenía por qué ser aburrida.
Diseño y estética
Su estética era pura emoción italiana. La carrocería de tres puertas, con sus líneas fluidas y redondeadas, rompía con la sobriedad de sus competidores. Pero la verdadera magia estaba en su zaga, con esos icónicos pilotos traseros circulares que le conferían una personalidad única e inconfundible. Era un coche que no pedía permiso para llamar la atención, un diseño valiente y memorable que ha envejecido con una dignidad admirable, evocando una nostalgia por el atrevimiento estético.
Tecnología y características
El corazón tecnológico del Bravo era su motor JTD. Fue uno de los pioneros en utilizar la inyección directa por conducto común, un avance que transformó los motores diésel, haciéndolos más potentes, silenciosos y eficientes. Esta innovación lo situó a la vanguardia, ofreciendo un rendimiento vibrante con un consumo combinado de solo 5.4 litros. Más allá del motor, su chasis ofrecía un buen compromiso, aunque la elección de frenos de tambor en el eje trasero recordaba su posicionamiento como un producto accesible.
Competencia
En un mercado dominado por el intocable Volkswagen Golf IV TDI, el Fiat Bravo JTD GT se erigió como la alternativa con alma. Mientras el Golf apostaba por la calidad y la sobriedad, el Bravo ofrecía diseño, carácter y una experiencia de conducción más pasional. También se enfrentó a duros competidores como el Ford Focus, alabado por su chasis, o el Opel Astra, pero el compacto italiano siempre jugó la carta del corazón y la innovación mecánica para distinguirse.
Conclusión
El Fiat Bravo JTD GT es recordado como un hito. Demostró que un coche diésel podía ser deseable, deportivo y emocionante. Fue un símbolo del renacer de Fiat y un precursor de la era dorada de los diésel de alto rendimiento. Hoy, representa una pieza de historia automotriz que combinó con maestría el estilo italiano con una ingeniería que miraba directamente al futuro, dejando una huella imborrable en quienes lo condujeron.
