Especificaciones y análisis del Fiat Grande Punto
Potencia
120CV
Par
206Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
155g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1230kg
Precio
14,770€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
275 L
45 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Fiat Grande Punto 3p 1.4 T-Jet 120 CV Sport (2007-2008)
Descripción general
El Fiat Grande Punto 3p 1.4 T-Jet 120 CV Sport de 2006 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una mezcla de nostalgia y deportividad. Con su motor de gasolina de 120 CV y un diseño que marcó una época, este modelo se presentaba como una opción atractiva para quienes buscaban un compacto con carácter y un toque de emoción al volante. Su precio de 14.770 € en su momento lo posicionaba como una alternativa interesante en el segmento, ofreciendo una buena relación entre prestaciones y coste.
Experiencia de conducción
Al volante, el Grande Punto 1.4 T-Jet de 120 CV Sport ofrecía sensaciones gratificantes. Su motor turbo de 1.368 cc, con 206 Nm de par a solo 2.000 rpm, proporcionaba una respuesta enérgica y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos, lo que lo hacía ágil en ciudad y divertido en carretera. La velocidad máxima de 195 km/h era más que suficiente para la mayoría de los conductores. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con los frenos de disco ventilados de 284 mm delante y discos de 264 mm detrás, aseguraban un buen comportamiento dinámico y una frenada eficaz. La dirección asistida eléctrica contribuía a una conducción cómoda y precisa, aunque algunos podrían echar en falta un tacto más directo. El consumo combinado de 6,6 l/100km era razonable para la época y las prestaciones que ofrecía.
Diseño y estética
El diseño del Fiat Grande Punto, obra de Giorgetto Giugiaro, fue uno de sus puntos más fuertes. Sus líneas fluidas y deportivas, especialmente en la versión de 3 puertas, le otorgaban una presencia distintiva en la carretera. Los faros alargados, la parrilla prominente y las proporciones equilibradas le daban un aspecto moderno y atractivo que resistió bien el paso del tiempo. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 205/45 R17 realzaban su carácter deportivo. Con una longitud de 4.030 mm, una anchura de 1.687 mm y una altura de 1.490 mm, ofrecía un tamaño compacto ideal para la ciudad, sin renunciar a un interior espacioso para cinco ocupantes y un maletero de 275 litros, suficiente para el día a día.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Grande Punto 1.4 T-Jet 120 CV Sport incorporaba lo esencial para la época. Su motor de inyección indirecta con turbo e intercooler era un avance significativo para ofrecer un buen rendimiento con un consumo contenido. La dirección asistida eléctrica facilitaba las maniobras. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en infoentretenimiento o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento se centraba en lo fundamental para una experiencia de conducción placentera y segura. La transmisión manual de 5 velocidades era robusta y fiable, contribuyendo a la sensación de control del conductor.
Competencia
En su segmento, el Fiat Grande Punto 1.4 T-Jet 120 CV Sport se enfrentaba a competidores como el Renault Clio Sport, el Peugeot 207 GT, el Opel Corsa OPC o el Volkswagen Polo GTI. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Grande Punto destacaba por su diseño italiano, su motorización equilibrada y un precio competitivo. Su enfoque en la deportividad accesible lo hacía una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche con carácter sin un desembolso excesivo.
Conclusión
El Fiat Grande Punto 3p 1.4 T-Jet 120 CV Sport de 2006 fue un coche que supo combinar un diseño atractivo con un rendimiento dinámico y un precio razonable. Ofrecía una experiencia de conducción divertida y ágil, ideal para quienes buscaban un compacto con un toque deportivo. Aunque la tecnología ha avanzado mucho desde entonces, este modelo sigue siendo un recordatorio de una época en la que los coches compactos podían ser emocionantes y prácticos a la vez. Su legado perdura como un coche que, a pesar de sus años, aún puede arrancar una sonrisa a quien lo conduce.




