Especificaciones y análisis del Ford C-MAX
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.6s
Vel. Máx.
180km/h
Peso
1423kg
Precio
21,025€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático Múltiplesv
FWD
5 / 5 puertas
550 L
55 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus C-Max Ghia 1.6 TDCi 109 CV CVT (2003-2006)
Descripción general
El Ford Focus C-MAX de 2004 llegó en un momento dorado para los monovolúmenes compactos, presentándose como una bocanada de aire fresco. No era solo un vehículo familiar; era la promesa de Ford de que la practicidad no tenía por qué estar reñida con el placer de conducir. Este modelo, con el refinado acabado Ghia y la particular combinación de motor diésel y cambio CVT, representaba una apuesta audaz y sofisticada para las familias que buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Experiencia de conducción
Al volante, el C-MAX se siente sorprendentemente ágil, casi como si estuvieras conduciendo el Focus del que deriva. El motor 1.6 TDCi de 109 CV empuja con una solvencia admirable, ofreciendo un par de 240 Nm desde bajas vueltas que lo hace sentir vivo y dispuesto. La transmisión automática CVT es la protagonista de la experiencia; su suavidad es absoluta, sin tirones ni cambios perceptibles, creando un viaje sereno y confortable, ideal para la ciudad y viajes largos. Aunque su aceleración de 0 a 100 km/h en 11.6 segundos no es fulgurante, la sensación es de un progreso constante y sin esfuerzo, un coche que te cuida y te acompaña con una compostura excepcional.
Diseño y estética
Su diseño exterior, aunque discreto para los estándares actuales, transmite una sensación de solidez y propósito. Las líneas fluidas y la silueta elevada definen un vehículo pensado desde dentro hacia fuera. Es en el interior donde el acabado Ghia realmente brilla, con materiales de mayor calidad y un ambiente más acogedor. La posición de conducción elevada y las amplias superficies acristaladas inundan el habitáculo de luz y ofrecen una visibilidad magnífica, generando una profunda sensación de espacio y control. La modularidad de sus asientos y un maletero de 550 litros lo convierten en un compañero de vida increíblemente versátil.
Tecnología y características
Para su época, este C-MAX estaba bien dotado. El corazón tecnológico es, sin duda, su tren motriz. La combinación de un motor diésel de inyección directa por conducto común con turbo de geometría variable y una caja de cambios de variador continuo (CVT) era una solución avanzada y poco común, enfocada en la eficiencia y el confort. Más allá de la mecánica, el acabado Ghia solía incluir elementos como climatizador automático, control de velocidad y un sistema de audio de calidad, que lo situaban como una opción muy completa y tecnológica en su segmento.
Competencia
En el competitivo mercado de 2004, el Ford C-MAX se enfrentaba a titanes consolidados. Sus principales adversarios eran el Renault Scénic, pionero y líder del segmento, el versátil Opel Zafira con sus siete plazas, el Citroën Xsara Picasso con su diseño original y espacioso, y el sobrio y eficaz Volkswagen Touran. Frente a ellos, el C-MAX defendía con orgullo su excelente comportamiento dinámico como principal argumento diferenciador.
Conclusión
El Ford C-MAX Ghia 1.6 TDCi CVT es mucho más que un coche familiar de su tiempo; es un vehículo con alma. Logró un equilibrio casi perfecto entre la funcionalidad que una familia necesita y el dinamismo que un conductor desea. Suave, eficiente y espacioso, fue una elección inteligente y con un toque de distinción. Hoy, recordarlo es evocar una época en la que los coches se diseñaban con un profundo sentido práctico pero sin olvidar la emoción que se siente al tomar una curva con confianza.




