Especificaciones y análisis del Ford C-MAX
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1550kg
Precio
24,550€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford C-MAX Titanium 2.0 TDCi 140 CV PowerShift (2012-2013)
Descripción general
El Ford C-MAX de 2011, en su acabado Titanium con el motor 2.0 TDCi de 140 CV y el cambio PowerShift, representa el equilibrio perfecto entre la funcionalidad de un monovolumen y el placer de conducción de un turismo. Es un vehículo que te invita a disfrutar del viaje, sin importar si vas solo o con toda la familia, ofreciendo una experiencia que va más allá de la simple practicidad.
Experiencia de conducción
Al volante, el C-MAX se siente sorprendentemente ágil y plantado en la carretera. El motor diésel de 140 CV empuja con decisión desde bajas vueltas, y la caja de cambios PowerShift de doble embrague gestiona las marchas con una suavidad y rapidez que enamoran. No se percibe como un monovolumen pesado; su chasis responde con precisión, transmitiendo una confianza y una conexión con el asfalto que te hacen olvidar que conduces un coche familiar. Es un vehículo que te regala sonrisas en cada curva.
Diseño y estética
Su diseño exterior, marcado por el lenguaje 'Kinetic Design' de Ford, rompe con la monotonía de los monovolúmenes de su época. Sus líneas son fluidas y dinámicas, transmitiendo movimiento incluso en parado. Por dentro, el acabado Titanium eleva la sensación de calidad con un puesto de conducción envolvente y moderno. Aunque la consola central puede parecer abrumadora por la cantidad de botones, todo está pensado para el conductor, creando una atmósfera tecnológica y acogedora.
Tecnología y características
Para su tiempo, este C-MAX venía cargado de tecnología pensada para el confort y la seguridad. El protagonista es sin duda el cambio automático PowerShift de doble embrague, una joya de la ingeniería que ofrecía una eficiencia y una suavidad superiores a las cajas automáticas tradicionales. A esto se suman elementos como la dirección asistida eléctrica, que facilita las maniobras en ciudad, y un completo equipamiento que hacía cada viaje más placentero y conectado.
Competencia
En un mercado competido, el Ford C-MAX se enfrentaba a gigantes como el Renault Scénic, el Citroën C4 Picasso o el Volkswagen Touran. Mientras sus rivales franceses apostaban por el confort y la modularidad extrema, y el alemán por la sobriedad y la calidad percibida, el C-MAX se desmarcaba con un argumento irrefutable: era el más divertido y gratificante de conducir. Era la elección para el padre o madre de familia que no quería renunciar a sentir la carretera.
Conclusión
El Ford C-MAX 2.0 TDCi PowerShift es mucho más que un simple vehículo familiar. Es la demostración de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la emoción. Su combinación de un motor enérgico, un chasis excepcional y un cambio automático brillante lo convierten en una opción redonda para quien busca espacio y versatilidad sin sacrificar el puro placer de conducir. Un coche con corazón, pensado para disfrutar cada kilómetro.




