Especificaciones y análisis del Ford C-MAX
Potencia
120CV
Par
270Nm
Consumo
4.6l/100
Emisiones
120g/km
0-100 km/h
12.4s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1472kg
Precio
24,665€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
471 L
53 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford C-MAX Titanium 1.5 TDCi 88 kW (120 CV) PowerShift · 120 CV (2015-2018)
Descripción general
El Ford C-MAX de 2015 no es solo un monovolumen, es una declaración de intenciones. Representa la creencia de que un coche familiar no tiene por qué renunciar al placer de conducir. Esta versión, con el motor diésel 1.5 TDCi de 120 CV y el cambio automático PowerShift, llegó para conquistar a aquellos padres y madres que aún sentían la llamada de la carretera, ofreciendo un equilibrio casi perfecto entre la razón y la emoción.
Experiencia de conducción
Al volante, el C-MAX se siente sorprendentemente ágil y conectado a la carretera. El chasis, una obra maestra de Ford, transmite una confianza y una dinámica que te hacen olvidar que conduces un vehículo familiar. El motor de 120 CV, con su generoso par de 270 Nm, empuja con suavidad y decisión, mientras que la transmisión PowerShift de doble embrague realiza los cambios de forma casi imperceptible, creando una experiencia de conducción fluida y relajante, ideal tanto para el ajetreo diario como para largos viajes en familia.
Diseño y estética
Su diseño exterior, actualizado con la característica parrilla frontal de Ford, evoca una elegancia y un dinamismo poco comunes en su segmento. No es un coche que grite, sino que susurra confianza y buen gusto. Por dentro, el espacio es el protagonista. Es un habitáculo pensado para la vida, con soluciones prácticas y un ambiente acogedor. La calidad de los materiales en el acabado Titanium eleva la percepción de confort, creando un refugio seguro y agradable para todos los ocupantes.
Tecnología y características
Para su época, el C-MAX Titanium venía cargado de tecnología que hacía la vida más fácil. El sistema de infoentretenimiento SYNC, aunque no tan avanzado como los actuales, era un buen centro de mandos para la conectividad y la navegación. Sin embargo, la verdadera joya tecnológica es la transmisión PowerShift, que aporta un confort de marcha propio de segmentos superiores. Además, ayudas a la conducción como el asistente de aparcamiento automático eran un lujo que demostraba el compromiso de Ford con la innovación.
Competencia
En un mercado competido con gigantes como el Renault Scénic o el Citroën C4 Picasso, el Ford C-MAX siempre jugó una carta diferente. Mientras sus rivales franceses apostaban por la modularidad extrema o diseños futuristas, el C-MAX se aferraba a la promesa de una conducción superior. Era la elección del conductor, del que buscaba sentir el coche, sin por ello sacrificar el espacio que su familia necesitaba. Competía también con el Volkswagen Touran, frente al cual ofrecía una experiencia más pasional.
Conclusión
El Ford C-MAX 1.5 TDCi PowerShift es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche con alma, diseñado para quienes aman conducir pero tienen responsabilidades familiares. Ofrece un refugio de confort y practicidad, pero nunca te deja olvidar la emoción que se siente al trazar una curva con precisión. Es un compañero de viaje leal, eficiente y, sobre todo, gratificante. Una elección inteligente que también sabe cómo hablarle al corazón.




