Ford C-MAX Business 2.0 TDCi Auto-Start-Stop 110 kW (150 CV) PowerShift · 150 CV (2018-2019)

2015
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Ford C-MAX - Vista 1
Ford C-MAX - Vista 2
Ford C-MAX - Vista 3
Ford C-MAX - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford C-MAX

Potencia

150CV

Par

370Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

138g/km

0-100 km/h

10.3s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1620kg

Precio

26,476

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

471 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero471 L

Análisis detallado del Ford C-MAX Business 2.0 TDCi Auto-Start-Stop 110 kW (150 CV) PowerShift · 150 CV (2018-2019)

Descripción general

El Ford C-MAX de 2015 se presenta como una oda a la familia que no renuncia al placer de conducir. En esta versión con el motor diésel 2.0 TDCi de 150 CV y el cambio automático PowerShift, encontramos un monovolumen que rompe moldes, ofreciendo un equilibrio casi perfecto entre la versatilidad que necesitas en tu día a día y la emoción que anhelas en cada escapada por carretera. Es un coche que entiende que llevar a los niños al colegio y disfrutar de una curva pueden, y deben, ir de la mano.

Experiencia de conducción

Al volante, el C-MAX se siente sorprendentemente ágil y plantado en el asfalto. El corazón de este coche, un motor diésel de 150 CV con un generoso par de 370 Nm, empuja con una fuerza contundente y serena desde bajas revoluciones. La transmisión PowerShift de doble embrague gestiona esta potencia con una suavidad y rapidez que te hacen olvidar que conduces un vehículo familiar. La suspensión, con un esquema de paralelogramo deformable atrás, filtra las irregularidades con maestría sin sacrificar un ápice del dinamismo característico de Ford, transmitiendo una confianza y una conexión con la carretera que te invitan a seguir conduciendo.

Diseño y estética

Su diseño exterior, actualizado con la parrilla frontal que evoca a Aston Martin, le confiere una presencia elegante y deportiva, alejándose de la estética puramente funcional de otros monovolúmenes. Es una declaración de intenciones. Por dentro, el espacio es el protagonista. El habitáculo es amplio y luminoso, pensado para la comodidad de todos los pasajeros, mientras que el maletero de 471 litros demuestra su vocación práctica. Cada mando está dispuesto con lógica, creando un entorno acogedor y funcional que te hace sentir en casa desde el primer momento.

Tecnología y características

Este C-MAX integra tecnología pensada para hacer la vida más fácil y la conducción más placentera. El motor 2.0 TDCi es una pieza de ingeniería refinada, con inyección directa y turbo de geometría variable, optimizado por el sistema Auto-Start-Stop. Sin embargo, la verdadera estrella es la caja de cambios PowerShift de seis velocidades, que ofrece la comodidad de un automático y la eficacia de un manual. A esto se suma una dirección con asistencia eléctrica precisa y un chasis robusto que juntos conforman un conjunto tecnológico muy avanzado para su época.

Competencia

En un segmento competido, el Ford C-MAX se midió con gigantes como el Citroën C4 Picasso, el Renault Scénic o el Volkswagen Touran. Mientras sus rivales franceses apostaban por un confort absoluto y un diseño futurista, y el Touran por la sobriedad y la calidad alemana, el C-MAX siempre jugó una carta diferente: la del conductor. Ninguno de ellos lograba transmitir esa sensación de agilidad y diversión al volante, convirtiendo al Ford en la elección predilecta para aquellos padres y madres de familia que seguían sintiendo la pasión por la conducción.

Conclusión

El Ford C-MAX 2.0 TDCi PowerShift es mucho más que un simple monovolumen; es un compañero de vida versátil y emocionante. Representa la solución inteligente para quien busca espacio, seguridad y practicidad, pero se niega a aceptar una conducción aburrida. Es un coche con alma, que demuestra que la responsabilidad familiar y la emoción al volante no son excluyentes. Una compra redonda que satisface tanto la lógica de la mente como los deseos del corazón.