Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
69CV
Par
160Nm
Consumo
4.1l/100
Emisiones
107g/km
0-100 km/h
14.8s
Vel. Máx.
162km/h
Peso
1086kg
Precio
14,500€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
295 L
42 L
51 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 3p Titanium 1.4 TDCi · 69 CV (2011-2012)
Descripción general
El Ford Fiesta de 2008 no es solo un coche; es el recuerdo de una época y el primer vehículo de toda una generación. En su versión Titanium, este utilitario se vistió de gala, ofreciendo un equilibrio casi perfecto entre un diseño que enamoraba a primera vista y una eficiencia que cuidaba el bolsillo. Representó la audacia de Ford al crear un vehículo pequeño con el alma y el aplomo de un coche más grande.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Fiesta es una experiencia de conexión pura. Sus 69 caballos diésel no buscan romper récords, sino entregar una respuesta honesta y voluntariosa en cada trayecto urbano. Se siente ágil, ligero y sorprendentemente estable en carretera. La caja de cambios manual de 5 velocidades te hace partícipe de la conducción, mientras que su motor 1.4 TDCi susurra una melodía de eficiencia, prometiendo kilómetros de aventuras con un consumo mínimo.
Diseño y estética
El lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford alcanzó una de sus mejores expresiones en este modelo. Sus líneas afiladas, la parrilla trapezoidal y una silueta de tres puertas que grita dinamismo lo convirtieron en un icono juvenil. No era un coche que pasara desapercibido; su estética era una declaración de intenciones, una promesa de diversión y modernidad que se sentía tanto por fuera como en su envolvente interior.
Tecnología y características
Para su tiempo, el acabado Titanium era un despliegue de tecnología pensada para el confort. Contaba con dirección asistida eléctrica, que le otorgaba una maniobrabilidad exquisita en ciudad, y un sistema de infoentretenimiento con un panel de control que parecía futurista. Aunque hoy nos parezca modesto, elementos como el climatizador automático o la conectividad básica eran un lujo que te hacían sentir en un coche de un segmento superior.
Competencia
En el competitivo ruedo de los utilitarios, el Fiesta se enfrentó a gigantes como el SEAT Ibiza, el Volkswagen Polo y el Renault Clio. Mientras sus rivales apostaban por diferentes virtudes, el Fiesta siempre jugó la carta de la dinámica de conducción. Era el coche que elegías no solo con la cabeza por su practicidad, sino también con el corazón, por las sensaciones que transmitía su chasis.
Conclusión
El Ford Fiesta 1.4 TDCi es mucho más que la suma de sus partes. Es un compañero fiel, un vehículo que demostró que no se necesita una gran potencia para disfrutar del camino. Su legado es el de un coche brillante, asequible y con un carisma arrollador que conquistó las calles y los corazones, dejando una huella imborrable en la historia del automóvil.




