Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
97CV
Par
128Nm
Consumo
5.8l/100
Emisiones
133g/km
0-100 km/h
12.2s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1041kg
Precio
13,010€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
295 L
45 L
71 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 3p Titanium 1.4 · 97 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Fiesta de 2008 no fue solo una actualización, fue una auténtica revolución que redefinió el segmento de los compactos. Con su llegada, Ford inyectó una dosis de audacia y emoción en un coche que siempre había sido práctico, convirtiéndolo en un objeto de deseo para una nueva generación de conductores que buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Fiesta es redescubrir el placer de conducir en su forma más pura. Sus 97 caballos, gestionados por un cambio manual de cinco velocidades, se sienten vivos y enérgicos gracias a un chasis ligero y una puesta a punto excepcional. No es un coche de cifras estratosféricas, sino de sensaciones. Cada curva se convierte en una invitación a jugar, con una dirección precisa y una agilidad que te conecta directamente con el asfalto, haciéndote sentir parte de la máquina.
Diseño y estética
Visualmente, fue una ruptura total con el pasado. El lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford cobró vida en sus líneas afiladas, su cintura ascendente y una mirada agresiva que parecía desafiar al viento. La carrocería de tres puertas acentúa su espíritu deportivo, mientras que el interior, con su icónica consola central inspirada en los teléfonos móviles de la época, era una declaración de modernidad y vanguardia que te hacía sentir en un coche de una categoría superior.
Tecnología y características
Para su tiempo, el Fiesta Titanium ofrecía un equipamiento sorprendente. Más allá de su revolucionario panel de control para el sistema de audio y la climatización, incorporaba elementos que facilitaban la vida a bordo y mejoraban la experiencia. Aunque hoy echemos en falta pantallas táctiles, en 2008 su propuesta tecnológica se sentía fresca y completa, demostrando que un coche pequeño también podía estar a la última.
Competencia
En un mercado increíblemente competitivo, el Fiesta tuvo que medirse con gigantes como el SEAT Ibiza, el Renault Clio, el Peugeot 207 o el Volkswagen Polo. Sin embargo, supo forjar su propia identidad. Mientras algunos rivales apostaban por el confort o la sobriedad, el Fiesta se desmarcó con un comportamiento dinámico inigualable y un diseño atrevido que lo convirtieron en la referencia para quienes valoraban la emoción al volante.
Conclusión
Este Ford Fiesta es mucho más que un coche usado; es un pedazo de historia automotriz que demostró que la diversión no está reñida con la funcionalidad. Representa una época dorada de los compactos ágiles y de conducción analógica. Es un vehículo que enamora por su honestidad, su carácter juguetón y un diseño que ha envejecido con una dignidad admirable. Una elección brillante para quien busca un coche con alma.




