Ford Fiesta 3p Sport Match 1.6 TDCi · 95 CV (2011-2012)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Ford Fiesta - Vista 1
Ford Fiesta - Vista 2
Ford Fiesta - Vista 3
Ford Fiesta - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Fiesta

Potencia

95CV

Par

205Nm

Consumo

4.1l/100

Emisiones

107g/km

0-100 km/h

11.8s

Vel. Máx.

175km/h

Peso

1100kg

Precio

16,400

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

295 L

Depósito

42 L

Potencia

70 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima95 CV / 70 kW
Par máximo205 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito42 L
Maletero295 L

Análisis detallado del Ford Fiesta 3p Sport Match 1.6 TDCi · 95 CV (2011-2012)

Descripción general

El Ford Fiesta Sport Match de 2011 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En una época donde la eficiencia y la diversión al volante parecían caminos separados, este pequeño utilitario con su motor 1.6 TDCi de 95 CV demostró que se podían tener ambas cosas. Es el compañero perfecto para quien busca un primer coche con carácter o simplemente un vehículo ágil y económico que dibuje una sonrisa en cada trayecto.

Experiencia de conducción

Ponerse a los mandos de este Fiesta es sentir una conexión inmediata. Su chasis, una obra maestra de Ford, transmite una agilidad y una confianza extraordinarias en carreteras de curvas. El motor diésel empuja con una energía sorprendente desde bajas vueltas gracias a sus 205 Nm de par, haciendo que las recuperaciones sean vivas y satisfactorias. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión, aunque firme, es el precio a pagar por una estabilidad que enamora. No es un deportivo de pura cepa, pero su alma es juguetona y siempre está dispuesta a ofrecer una experiencia de conducción gratificante y llena de sensaciones.

Diseño y estética

El diseño 'Kinetic Design' de Ford alcanza su máxima expresión en la carrocería de 3 puertas. Sus líneas son afiladas, musculosas y fluidas, creando una silueta que parece estar en movimiento incluso cuando está parada. Los grandes pasos de rueda, las llantas de 17 pulgadas y un frontal agresivo le otorgan una presencia imponente. Por dentro, el salpicadero con su consola central inspirada en un teléfono móvil era vanguardista y audaz, un espacio que te envolvía y te hacía sentir en el centro de la acción, a pesar de que los plásticos duros predominaban.

Tecnología y características

En su contexto, el Fiesta Sport Match ofrecía una tecnología centrada en la seguridad y la eficiencia. Contaba con elementos esenciales como el control de estabilidad (ESP) y una dirección asistida eléctrica que contribuía a su bajo consumo. El motor Euro 5 con filtro de partículas ya mostraba el compromiso de la marca con el medio ambiente. Aunque su sistema de infoentretenimiento hoy nos parezca básico, con radio CD y conectividad auxiliar, cumplía su función para disfrutar de la música que acompañaba cada viaje. Era tecnología al servicio de la conducción, sin distracciones innecesarias.

Competencia

En el competido segmento de los utilitarios deportivos, el Fiesta tuvo que medirse con adversarios de gran calibre. El SEAT Ibiza SC FR era su némesis natural, con un carácter igualmente juvenil y dinámico. El Renault Clio y el Peugeot 207 también plantaban cara con sus propios argumentos de estilo y confort, mientras que el Volkswagen Polo se erigía como la alternativa más sobria y refinada, un referente en calidad de acabados. Cada uno tenía su encanto, pero pocos lograban el equilibrio dinámico del Ford.

Conclusión

El Ford Fiesta 1.6 TDCi Sport Match es mucho más que un simple medio de transporte; es un coche con corazón. Representa una fórmula casi extinta: la de un utilitario diésel, increíblemente frugal en el día a día, pero con un chasis y una puesta a punto que invitan a disfrutar de la conducción. Es una compra pasional e inteligente para quien valora la estética deportiva y las sensaciones al volante sin renunciar a un coste de uso contenido. Un pequeño gigante que dejó una huella imborrable.