Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
82CV
Par
114Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
124g/km
0-100 km/h
13.3s
Vel. Máx.
168km/h
Peso
1054kg
Precio
14,600€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
295 L
40 L
60 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 5p Titanium 1.25 82 CV (2012)
Descripción general
El Ford Fiesta de 2012 es más que un simple utilitario; es la materialización de un icono que supo reinventarse. En su acabado Titanium, este coche no solo prometía movilidad, sino una experiencia completa. Representa ese punto dulce en el que un coche urbano se viste de gala, ofreciendo un equilibrio casi perfecto entre agilidad, eficiencia y un equipamiento que te hacía sentir especial en cada trayecto por la ciudad.
Experiencia de conducción
Al volante, sus 82 caballos se sienten vivos y dispuestos. No es un deportivo, pero su chasis ágil y su dirección precisa te invitan a disfrutar de cada curva, transmitiendo una confianza y una conexión con la carretera que pocos coches de su segmento lograban. El cambio manual de cinco velocidades tiene un tacto mecánico y agradable, convirtiendo el simple acto de conducir por la ciudad en un pequeño placer diario. Es un coche que se siente ligero, obediente y lleno de energía.
Diseño y estética
Visualmente, el Fiesta de esta generación fue una revolución gracias al lenguaje de diseño 'Kinetic Design'. Sus líneas afiladas, la parrilla trapezoidal y los faros rasgados le otorgan una apariencia dinámica y musculosa que aún hoy luce moderna. Por dentro, el salpicadero era una declaración de intenciones, con una consola central inspirada en los teléfonos móviles de la época que envolvía al conductor, creando una atmósfera futurista y un puesto de conducción que se sentía como una cabina de mando.
Tecnología y características
Para su tiempo, el acabado Titanium era un escaparate tecnológico. Más allá del aire acondicionado o los elevalunas eléctricos, ofrecía detalles como la dirección asistida eléctrica, que le daba una maniobrabilidad excepcional en ciudad, y un sistema de sonido Sony con una botonera compleja pero que se convertía en el centro de un interior muy personal. Era la tecnología al servicio del confort y la experiencia, justo antes de la era de las pantallas táctiles gigantes.
Competencia
En un mercado tan competido, el Fiesta se enfrentaba a gigantes como el Volkswagen Polo, que presumía de calidad de construcción; el SEAT Ibiza, con su espíritu más juvenil y deportivo; y el Renault Clio, que jugaba la carta del confort y el diseño francés. Frente a ellos, el Fiesta destacó por ofrecer la dinámica de conducción más gratificante y un diseño atrevido que lo diferenciaba del resto, conquistando a quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
Este Ford Fiesta no es solo un coche práctico y económico; es un compañero fiel que deja huella. Su combinación de un diseño carismático, un chasis brillante y una fiabilidad contrastada lo convierten en una opción increíblemente inteligente y emocional en el mercado de segunda mano. Es la prueba de que no se necesitan grandes cifras de potencia para sonreír al conducir, solo un coche bien hecho y con alma.




