Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
68CV
Par
160Nm
Consumo
4.2l/100
Emisiones
110g/km
0-100 km/h
14.9s
Vel. Máx.
162km/h
Peso
1105kg
Precio
12,326€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
295 L
45 L
50 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 5p Trend 1.4 TDCi 68 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Fiesta de 2008 no es solo un coche; es el recuerdo de una época y un icono del segmento B. Con esta generación, Ford dio un golpe sobre la mesa, presentando un utilitario que enamoraba a primera vista y que prometía una conducción ágil y eficiente, convirtiéndose en el compañero inseparable de miles de conductores.
Experiencia de conducción
Sentarse al volante del Fiesta 1.4 TDCi es una experiencia de pura eficiencia. Sus 68 caballos no buscan romper récords de velocidad, sino deslizarse por la ciudad con una suavidad y un consumo ridículamente bajo. El motor entrega su fuerza desde muy bajas vueltas, haciéndolo ágil en el tráfico urbano y sorprendentemente voluntarioso. Su chasis, una de las joyas de Ford, transmite confianza y una pizca de diversión en cada curva, recordándote que conducir, incluso a diario, puede ser un placer.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' de esta generación fue una auténtica revolución. Dejó atrás las formas redondeadas y conservadoras para abrazar líneas tensas, una parrilla trapezoidal agresiva y unos faros afilados que le daban una mirada desafiante. Es un coche que, incluso hoy, se siente moderno y dinámico. Por dentro, el salpicadero de inspiración futurista, con su consola central que recordaba a un teléfono móvil de la época, creaba una atmósfera única y tecnológica que lo distinguía de todos sus competidores.
Tecnología y características
En su corazón tecnológico latía la eficiencia. El motor diésel de inyección directa por conducto común era un prodigio de bajo consumo y fiabilidad. Aunque hoy echaríamos en falta pantallas táctiles o asistentes avanzados, en su momento, su instrumentación clara, su dirección precisa y un sistema de audio competente eran todo lo que se necesitaba para disfrutar del viaje. La tecnología estaba al servicio de la conducción y la economía, no de la distracción.
Competencia
La batalla en el segmento B era encarnizada. El Fiesta se enfrentaba a gigantes como el SEAT Ibiza, el Renault Clio, el Peugeot 207 o el Volkswagen Polo. Sin embargo, supo hacerse un hueco con armas muy poderosas: un comportamiento dinámico superior al de la mayoría, un diseño que rompía moldes y una sensación de calidad que convencía. Era la elección pasional frente a opciones quizás más sobrias.
Conclusión
Este Ford Fiesta es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche honesto, increíblemente económico de mantener y usar, y con un diseño que ha envejecido con una dignidad admirable. Representa la compra inteligente para quien busca un vehículo fiable para el día a día sin renunciar a una sonrisa al volante. Un amigo fiel que nunca te dejará tirado y que te recordará por qué nos enamoramos de los coches sencillos y bien hechos.




