Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
69CV
Par
160Nm
Consumo
4l/100
Emisiones
104g/km
0-100 km/h
14.8s
Vel. Máx.
162km/h
Peso
1118kg
Precio
15,300€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
295 L
42 L
51 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 5p Titanium 1.4 TDCi · 69 CV (2012)
Descripción general
El Ford Fiesta de esta generación no es solo un coche; es el recuerdo del primer coche para muchos, un compañero fiel que democratizó el diseño atrevido y la conducción ágil. En su versión de 2012, este utilitario se presentaba como una opción madura y redonda, un vehículo que prometía eficiencia y sensaciones en un frasco pequeño, conquistando corazones y carreteras por igual.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Fiesta 1.4 TDCi es redescubrir el placer de conducir de forma pura. Sus 69 caballos no buscan romper récords, sino entregar una respuesta honesta y tremendamente eficiente. Se siente ligero, casi juguetón en ciudad, gracias a una dirección precisa y un chasis que parece suplicar por carreteras con curvas. Cada cambio de su caja manual de cinco velocidades te conecta con la mecánica, recordándote que la diversión no siempre reside en la potencia bruta, sino en el equilibrio y la comunicación entre el coche y el conductor.
Diseño y estética
Su estética, marcada por el lenguaje 'Kinetic Design' de Ford, sigue girando cabezas. Las líneas afiladas, los faros rasgados y una silueta dinámica le otorgan una personalidad que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el acabado Titanium nos recibía con un salpicadero que en su día se sentía como una nave espacial, lleno de botones y con una pantalla pequeña que hoy nos parece nostálgica. Es un diseño que te transporta a una época donde la audacia visual era una declaración de intenciones.
Tecnología y características
En 2012, la tecnología de este Fiesta se centraba en el confort y la seguridad funcional. Contaba con elementos como la dirección asistida eléctrica y un sistema de sonido competente que amenizaba cada viaje. Aunque carece de las pantallas táctiles y la conectividad total de hoy, ofrecía todo lo necesario para sentirse seguro y a gusto, demostrando que la buena tecnología es aquella que cumple su función sin complicaciones, sirviendo al conductor de manera intuitiva.
Competencia
En el competitivo ruedo de los utilitarios, el Fiesta se enfrentaba a gigantes como el SEAT Ibiza, el Volkswagen Polo o el Renault Clio. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad o el confort, el Fiesta siempre guardaba un as bajo la manga: su incomparable tacto de conducción. Era la elección pasional para quien no solo quería ir de un punto A a un punto B, sino disfrutar intensamente de cada metro del trayecto.
Conclusión
Este Ford Fiesta es mucho más que la suma de sus partes. Es un coche honesto, increíblemente económico y con un alma dinámica que muchos modelos actuales envidiarían. Representa una filosofía de automoción que prioriza las sensaciones y la conexión, dejando una huella imborrable en quien lo conduce. Es un futuro clásico popular, un testimonio rodante de que no se necesita mucho para ser feliz al volante.




