Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
90CV
Par
204Nm
Consumo
4.2l/100
Emisiones
110g/km
0-100 km/h
11.9s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1119kg
Precio
14,050€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
295 L
45 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 5p Titanium 1.60 TDCi · 90 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Fiesta de 2008 no fue solo una nueva generación, fue una declaración de intenciones. Un coche que redefinió lo que esperábamos de un utilitario, combinando un diseño atrevido con una conducción que enamoraba. Se convirtió en el compañero perfecto para la ciudad y un cómplice fiable para escapadas, dejando una huella imborrable en el corazón de miles de conductores.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Fiesta es redescubrir el placer de conducir. Su motor diésel de 90 CV, aunque modesto en cifras, se siente lleno de vida y sorprendentemente elástico gracias a su buen par motor a bajas vueltas. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y te conecta con el coche. Pero donde realmente brilla es en las curvas; su chasis ágil y una suspensión que equilibra confort y dinamismo te invitan a disfrutar de cada trayecto, todo ello con un consumo de combustible que te hará sonreír en cada repostaje.
Diseño y estética
El lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford cobró vida en este Fiesta de una forma espectacular. Sus líneas afiladas, la parrilla trapezoidal y unos faros rasgados le daban una apariencia dinámica y moderna que rompió moldes en su segmento. Por dentro, el salto cualitativo fue enorme, con una consola central inspirada en los teléfonos móviles de la época y materiales que transmitían una sensación de solidez y buen gusto, especialmente en este acabado Titanium.
Tecnología y características
Para su época, el acabado Titanium situaba al Fiesta un paso por delante. Aunque hoy nos parezcan básicos, elementos como el climatizador automático, el control por voz para ciertas funciones o un sistema de sonido de calidad eran lujos en un coche de su tamaño. La tecnología se centraba en hacer la vida a bordo más cómoda y segura, demostrando que un coche pequeño no tenía por qué renunciar a un buen equipamiento.
Competencia
La batalla en el segmento B era encarnizada. El Fiesta se enfrentó a gigantes como el SEAT Ibiza, el Renault Clio, el Peugeot 207 y el Volkswagen Polo. Mientras algunos rivales apostaban por el espacio o la sobriedad, el Fiesta conquistó a quienes buscaban una experiencia de conducción más emocionante y un diseño con personalidad, ofreciendo un equilibrio dinámico que pocos podían igualar.
Conclusión
El Ford Fiesta 1.6 TDCi de 2008 es mucho más que un simple coche usado; es un icono de su tiempo. Un vehículo que demostró que la eficiencia, un diseño atractivo y la diversión al volante podían ir de la mano. Su legado es el de un coche honesto, capaz y con un alma que todavía hoy sigue transmitiendo sensaciones genuinas. Una elección inteligente y pasional.




