Especificaciones y análisis del Ford Fiesta
Potencia
95CV
Par
205Nm
Consumo
4.1l/100
Emisiones
107g/km
0-100 km/h
11.8s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
-kg
Precio
14,278€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
295 L
45 L
70 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Fiesta 5p Titanium 1.6 TDCi 95 CV DPF (2010)
Descripción general
El Ford Fiesta de 2010, en su acabado Titanium y con el motor diésel 1.6 TDCi de 95 CV, es mucho más que un simple utilitario. Representa el corazón de una generación que buscaba un coche práctico para el día a día, pero que no renunciaba a un diseño atrevido y a la emoción de conducir. Fue la apuesta de Ford por conquistar la ciudad con estilo, eficiencia y un alma dinámica que lo diferenciaba del resto.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Fiesta es redescubrir el placer de una conducción ágil y conectada. Su chasis, una obra maestra de Ford, transmite una confianza absoluta en cada curva, sintiéndose ligero y preciso. El motor diésel de 95 CV, con su generoso par de 205 Nm desde bajas vueltas, empuja con una alegría sorprendente, haciendo que los trayectos urbanos sean un juego de niños y permitiendo viajar por carretera con una solvencia y un consumo ridículamente bajo. No es un deportivo, pero su respuesta y estabilidad te sacan una sonrisa.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' de esta generación fue una auténtica revolución. Sus líneas afiladas, su parrilla trapezoidal y su perfil ascendente le otorgan una apariencia musculosa y enérgica que todavía hoy se siente moderna. Por dentro, la consola central inspirada en los teléfonos móviles de la época era un golpe de audacia, un centro de mandos futurista que te hacía sentir en una nave espacial. El acabado Titanium eleva la experiencia con materiales de calidad y un cuidado por los detalles que se siente y se agradece.
Tecnología y características
Para su época, este Fiesta venía cargado de tecnología. El motor 1.6 TDCi con inyección por conducto común y filtro de partículas era un ejemplo de eficiencia y modernidad diésel. En el interior, elementos como el climatizador automático o la conectividad por Bluetooth, propios del acabado Titanium, no eran habituales en el segmento y marcaban una clara diferencia, ofreciendo un confort de coche de categoría superior en un formato compacto.
Competencia
En un mercado tan competido, el Fiesta se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Polo, el SEAT Ibiza, el Renault Clio o el Peugeot 207. Mientras algunos rivales apostaban por la sobriedad o el confort, el Fiesta jugaba la carta de la emoción. Se distinguía por ofrecer la experiencia de conducción más divertida y un diseño que rompía moldes, convirtiéndose en la elección de aquellos que no solo querían ir de un punto A a un punto B, sino disfrutar del camino.
Conclusión
Este Ford Fiesta 1.6 TDCi Titanium es un coche que enamora. Logró el equilibrio perfecto entre la razón y la emoción: un consumo mínimo para el bolsillo, la practicidad de sus cinco puertas y un comportamiento dinámico que te invita a conducir. Es un vehículo que dejó huella, demostrando que un coche asequible y eficiente también puede tener un gran corazón y un alma vibrante. Un clásico moderno que sigue siendo una opción inteligente y pasional.




