Ford Fiesta 5p Titanium 1.0 EcoBoost 73.5 kW (100 CV) S/S Aut. · 100 CV (2017-2018)

2017
Gasolina
FWD
Automático 6v
Ford Fiesta - Vista 1
Ford Fiesta - Vista 2
Ford Fiesta - Vista 3
Ford Fiesta - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Fiesta

Potencia

100CV

Par

170Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

118g/km

0-100 km/h

12.2s

Vel. Máx.

180km/h

Peso

1206kg

Precio

17,758

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

303 L

Depósito

42 L

Potencia

73.5 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima100 CV / 73.5 kW
Par máximo170 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito42 L
Maletero303 L

Análisis detallado del Ford Fiesta 5p Titanium 1.0 EcoBoost 73.5 kW (100 CV) S/S Aut. · 100 CV (2017-2018)

Descripción general

El Ford Fiesta de 2017 no es solo una actualización, es la madurez de un ícono. En esta generación, el utilitario que conquistó corazones se viste de gala, ofreciendo una experiencia más refinada y completa. La combinación del galardonado motor 1.0 EcoBoost de 100 caballos con una suave transmisión automática lo convierte en una promesa de agilidad y confort, un coche que se siente tan a gusto en la jungla urbana como en una escapada de fin de semana.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Fiesta es redescubrir el placer de conducir. El motor tricilíndrico empuja con una energía inesperada desde bajas vueltas, llenando cada aceleración de vida y carácter. No es un deportivo, pero su chasis es una obra de arte; se inscribe en las curvas con una precisión y agilidad que te sacan una sonrisa, transmitiendo una confianza absoluta. La dirección es comunicativa y el cambio automático de convertidor de par funciona con una fluidez deliciosa, eliminando el estrés del tráfico sin robarle ni un ápice de diversión al conjunto. Es un coche que se siente vivo, un cómplice en cada trayecto.

Diseño y estética

Visualmente, el Fiesta 2017 es más elegante y sereno. Abandona parte de la agresividad juvenil de su antecesor por unas líneas más fluidas y una parrilla frontal que le otorga una presencia sofisticada. Pero la verdadera revolución está en el interior. El habitáculo, especialmente en este acabado Titanium, es un salto cuántico en calidad y ergonomía. Desaparece la sobrecarga de botones para dar paso a un diseño limpio y moderno, centrado en una pantalla táctil que flota sobre el salpicadero. Los materiales son agradables al tacto y la atmósfera es la de un coche de un segmento superior.

Tecnología y características

Este Fiesta abraza la era digital con el sistema de infoentretenimiento SYNC 3 como protagonista. Su pantalla táctil es intuitiva y la compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto integra tu smartphone de manera perfecta, haciendo la vida a bordo más fácil y conectada. Más allá del entretenimiento, este modelo ya ofrecía asistentes a la conducción que aportan una gran tranquilidad, como el sistema de mantenimiento de carril o el reconocimiento de señales. La tecnología no es un adorno, es una herramienta para hacer cada viaje más seguro y placentero.

Competencia

En un segmento tan competido, el Fiesta se enfrentó a gigantes como el SEAT Ibiza, el Volkswagen Polo o el Renault Clio. Mientras que el Ibiza podía presumir de un mayor espacio interior y el Polo de una sobriedad y calidad percibida casi premium, el Fiesta jugaba una carta imbatible: la emoción al volante. Ninguno de sus rivales directos lograba transmitir esa conexión tan especial entre el conductor, la máquina y el asfalto. Era, y sigue siendo, la elección del que busca sentir la carretera.

Conclusión

El Ford Fiesta 1.0 EcoBoost automático es una compra extraordinariamente inteligente y pasional. Es un coche que lo hace casi todo bien: es cómodo, eficiente, está bien equipado y es tremendamente divertido de conducir. Representa un equilibrio magistral entre la practicidad necesaria para el día a día y la chispa que muchos buscamos en un coche. No es solo un medio de transporte, es un generador de buenos momentos, un compañero fiel que demuestra que no hace falta un gran tamaño ni una potencia desorbitada para disfrutar de verdad al volante.