Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
101CV
Par
145Nm
Consumo
7.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1145kg
Precio
13,580€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
350 L
55 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Intro 1.6 3p · 101 CV (2002)
Descripción general
El Ford Focus de 1998 no fue solo un coche, fue una auténtica revolución que sacudió los cimientos del segmento compacto. Llegó para romper con lo establecido, con una propuesta audaz que combinaba un diseño vanguardista y un comportamiento dinámico que enamoró a toda una generación de conductores. Recordar este Focus es evocar una época en la que Ford se atrevió a soñar y nos regaló un coche que, aún hoy, despierta pasiones.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es una experiencia puramente analógica y gratificante. Sus 101 caballos, entregados por un motor de gasolina atmosférico, se sienten vivos y deseosos de subir de vueltas. El cambio manual de 5 velocidades es preciso y te conecta directamente con la mecánica. Pero la verdadera magia reside en su chasis; la agilidad en curva y la sensación de control son extraordinarias, transmitiendo una confianza y una diversión al volante que muchos coches modernos solo pueden envidiar.
Diseño y estética
El diseño 'New Edge' del Focus fue un golpe sobre la mesa. Sus líneas afiladas, los faros triangulares y la zaga elevada y distintiva crearon una silueta inconfundible que desafiaba las formas redondeadas y conservadoras de sus competidores. Era un coche que no dejaba indiferente, una escultura en movimiento que fusionaba arcos y pliegues con una armonía sorprendente, una declaración de intenciones que gritaba modernidad y dinamismo.
Tecnología y características
La tecnología del Focus de primera generación se centró en lo que realmente importa: la experiencia de conducción. Su mayor innovación fue el esquema de suspensión trasera multibrazo 'Control Blade', una solución de ingeniería brillante que le otorgaba una estabilidad y agilidad superiores. Aunque carecía de las pantallas y asistencias actuales, su tecnología estaba en el metal, en un chasis perfectamente afinado y una dirección comunicativa.
Competencia
En un mercado dominado por gigantes como el Volkswagen Golf, el Opel Astra y el Renault Mégane, el Ford Focus irrumpió con una personalidad arrolladora. Mientras sus rivales apostaban por la sobriedad y la continuidad, el Focus ofreció una bocanada de aire fresco con su diseño atrevido y, sobre todo, un comportamiento en carretera que se convirtió en la referencia del segmento. Logró destacar por ofrecer una conexión única entre el conductor y el asfalto.
Conclusión
El Ford Focus de 1998 es mucho más que un coche de segunda mano; es un pedazo de historia del automovilismo y un futuro clásico. Representa el momento en que un coche popular demostró que no era necesario sacrificar el placer de conducir por la practicidad del día a día. Su legado perdura en cada curva bien trazada y en el recuerdo de una conducción pura y emocionante. Un coche honesto, brillante y, sobre todo, inolvidable.




