Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
114CV
Par
158Nm
Consumo
7.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1195kg
Precio
18,830€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
350 L
55 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus 3p Trend 1.8 · 114 CV (2001-2005)
Descripción general
El Ford Focus de primera generación no fue solo un coche, fue una auténtica revolución que llegó para redefinir el segmento de los compactos. Con una propuesta que combinaba un diseño vanguardista y un comportamiento dinámico excepcional, demostró que un vehículo práctico para el día a día también podía ser emocionante y pasional.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es sentir una conexión inmediata con la carretera. Su motor de 1.8 litros y 114 caballos, aunque modesto en cifras, se siente vivo y voluntarioso gracias a una caja de cambios manual de tacto preciso. La verdadera magia reside en su chasis; la dirección es comunicativa y la aclamada suspensión trasera multibrazo le confiere una agilidad y un aplomo en curva que te sacan una sonrisa. Es un coche que te pide ser conducido, no simplemente transportado.
Diseño y estética
El diseño 'New Edge' del Focus fue un soplo de aire fresco y audacia. Rompió con las formas conservadoras de la época a través de arcos de rueda marcados, líneas tensas y unos pilotos traseros elevados que se convirtieron en su seña de identidad. Era una declaración de intenciones, una escultura en movimiento que transmitía dinamismo incluso en parado y que, a día de hoy, sigue luciendo una personalidad única y atemporal.
Tecnología y características
La gran proeza tecnológica del Focus no estaba en su equipamiento, sino en su concepción. La introducción de la suspensión trasera independiente 'Control Blade' en un coche de este segmento fue un hito de la ingeniería, proporcionando un equilibrio perfecto entre confort de marcha y eficacia deportiva que era inalcanzable para sus rivales. Esta solución, más propia de vehículos de gamas superiores, fue el corazón de su aclamado comportamiento.
Competencia
En su momento, el Focus se midió con pesos pesados como el Volkswagen Golf IV, el Opel Astra G o el Renault Mégane I. Mientras que el Golf apostaba por la calidad de acabados y la sobriedad, y el Astra por la fiabilidad, el Focus los eclipsó a todos en el apartado más emocional: el placer de conducir. Ofrecía una experiencia al volante más pura, ágil y divertida que lo convirtió en la referencia dinámica del segmento.
Conclusión
El Ford Focus de 1998 es más que un simple coche; es un icono que marcó un antes y un después. Representa la idea de que la ingeniería brillante y la pasión por la conducción pueden estar al alcance de todos. Un vehículo recordado con enorme cariño por quienes lo disfrutaron, un clásico moderno que dejó una huella imborrable en la historia del automóvil por su valentía y su alma deportiva.




