Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
131CV
Par
174Nm
Consumo
8.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
201km/h
Peso
1146kg
Precio
14,575€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
350 L
55 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Trend 2.0 3p · 131 CV (1998-2001)
Descripción general
El Ford Focus de 1998 no fue solo un coche, fue una declaración de intenciones. Llegó para romper moldes en un segmento dominado por la sobriedad, inyectando una dosis de emoción y vanguardia que redefinió lo que un compacto podía ser. Su aparición fue un soplo de aire fresco que obligó a toda la industria a mirar hacia el futuro.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es redescubrir el placer de conducir en su forma más pura. Su motor 2.0 de 131 caballos empuja con una alegría contagiosa, pero la verdadera magia reside en su chasis. La aclamada suspensión trasera multibrazo te conecta con el asfalto de una manera única, ofreciendo una agilidad y una precisión en curva que eran simplemente sublimes para su época. Cada giro es una invitación a sonreír, sintiendo un coche noble, comunicativo y tremendamente divertido.
Diseño y estética
El diseño 'New Edge' fue una audaz apuesta que marcó un antes y un después. Sus líneas tensas, los faros triangulares y esa silueta arqueada crearon una identidad visual inconfundible y dinámica. Era un coche que no pedía permiso para ser diferente, un objeto de deseo que transmitía movimiento incluso estando parado y que, aún hoy, se siente sorprendentemente moderno y lleno de carácter.
Tecnología y características
La mayor proeza tecnológica del Focus no estaba en una pantalla, sino bajo su piel. La suspensión trasera de paralelogramo deformable, conocida como 'Control Blade', fue una obra de ingeniería que democratizó un comportamiento dinámico de categoría superior. Este sistema, junto a un motor Zetec de 16 válvulas, eficiente y enérgico, demostraba que la mejor tecnología es la que se siente en cada kilómetro, mejorando la seguridad y el disfrute al volante.
Competencia
En un mercado muy competido, el Focus se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf IV, el Opel Astra G y el Renault Mégane. Mientras sus rivales apostaban por la solidez, el confort o la practicidad, el Ford Focus les plantó cara con un arma irresistible: una dinámica de conducción superior y un diseño que desataba pasiones. Se convirtió en la referencia para quien buscaba algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Ford Focus de primera generación es mucho más que un coche de finales de los 90; es un icono que cambió las reglas del juego. Su legado perdura en la importancia que hoy se le da al comportamiento dinámico en los coches convencionales. Fue un vehículo valiente, innovador y, sobre todo, emocionante, que se ganó un lugar en el corazón de miles de conductores por ofrecer sensaciones de deportivo en un formato para el día a día.




