Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
101CV
Par
150Nm
Consumo
7.7l/100
Emisiones
184g/km
0-100 km/h
13.7s
Vel. Máx.
174km/h
Peso
-kg
Precio
15,125€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
526 L
55 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedan Trend 1.6 100cv Aut. (2005-2007)
Descripción general
El Ford Focus Sedán de 2005 es la encarnación de la fiabilidad y el sentido práctico. Esta versión, con su motor 1.6 de 101 caballos y cambio automático, se presentó como una opción sensata y confortable para las familias que buscaban un coche honesto, espacioso y duradero, un compañero fiel para el día a día y los largos viajes por carretera.
Experiencia de conducción
Al volante, este Focus transmite una sensación de aplomo y seguridad inquebrantable. Su chasis, con una elaborada suspensión trasera de paralelogramo deformable, era la referencia del segmento y se siente hoy tan competente como entonces. No es un coche de prestaciones fulgurantes, su aceleración es progresiva y el cambio automático de cuatro marchas prioriza la suavidad sobre la rapidez. Es un vehículo que invita a una conducción tranquila, donde el confort y la estabilidad son los verdaderos protagonistas, generando una profunda confianza en quien lo conduce.
Diseño y estética
Su diseño es una oda a la funcionalidad. La carrocería de cuatro puertas dibuja una silueta clásica y atemporal, menos atrevida que la del modelo de cinco puertas pero inmensamente más práctica. El espacio es su gran virtud, con un habitáculo amplio y, sobre todo, un maletero gigantesco de 526 litros que parece no tener fondo. El interior, sin lujos, está construido con materiales robustos y una ergonomía pensada para durar y facilitar la vida a bordo. Es un diseño que envejece con dignidad, priorizando la sustancia sobre la apariencia.
Tecnología y características
En su contexto histórico, la tecnología de este Focus se centraba en la eficiencia mecánica. El motor de inyección indirecta es un ejemplo de robustez probada, y la caja de cambios automática era un elemento de confort muy valorado. Carece de las ayudas a la conducción y las pantallas digitales actuales, ofreciendo una experiencia más analógica y conectada con la mecánica. Su mayor avance tecnológico reside en la ingeniería de su chasis, que proporcionaba una dinámica de conducción superior a la de sus contemporáneos.
Competencia
En su época, el Focus Sedán compitió en un segmento muy reñido contra modelos como el Renault Mégane Sedán, el Opel Astra Sedán o el Volkswagen Jetta. Frente a ellos, el Ford siempre destacó por ofrecer una experiencia de conducción superior, un tacto de dirección más preciso y un comportamiento en curva que transmitía más confianza y agilidad. Mientras algunos rivales se centraban solo en el confort, el Focus lograba un equilibrio casi perfecto entre comodidad y dinamismo.
Conclusión
Este Ford Focus Sedán es mucho más que un simple coche; es un refugio de fiabilidad y pragmatismo. No enamora por su velocidad ni por su tecnología, sino por su lealtad incondicional. Es un vehículo que cumple su promesa de llevarte a cualquier parte con seguridad, comodidad y un espacio sorprendente. Representa una época en la que los coches se diseñaban para durar y servir, convirtiéndose en un miembro más de la familia. Una elección inteligente y entrañable.




