Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
116CV
Par
280Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
140g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1431kg
Precio
18,290€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
526 L
55 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedan Ghia 1.8 TDCi 115cv (2005-2007)
Descripción general
El Ford Focus Sedán de 2005 no es solo un coche; es el recuerdo de una época en la que la fiabilidad y el placer de conducir iban de la mano. Este sedán familiar, en su acabado Ghia, representó para muchos el equilibrio perfecto entre la practicidad diaria y un espíritu dinámico que Ford supo imprimirle con maestría, convirtiéndose en un compañero de viaje inolvidable.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 1.8 TDCi de 116 CV se siente lleno de vida. Su generoso par de 280 Nm empuja con decisión desde bajas vueltas, regalando una sensación de fuerza y seguridad en cada adelantamiento. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y te conecta con la mecánica, mientras que su aclamado chasis te invita a disfrutar de cada curva, transmitiendo una confianza y una agilidad que emocionan.
Diseño y estética
Su diseño es una declaración de intenciones: funcionalidad sin estridencias. La carrocería de cuatro puertas alarga su silueta, otorgándole una elegancia discreta y un maletero inmenso de 526 litros, listo para cualquier aventura familiar. El acabado Ghia viste el interior con materiales más cuidados y un ambiente acogedor, creando un espacio donde los kilómetros se disfrutan con un confort superior.
Tecnología y características
La tecnología del Focus de 2005 se centraba en lo esencial para mejorar la experiencia al volante. Su motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era una pieza de ingeniería robusta y eficiente para su tiempo. Aunque carece de las pantallas actuales, su dirección hidráulica ofrece un tacto puro y una conexión directa con la carretera que muchos coches modernos han perdido.
Competencia
En su momento, se midió con gigantes como el Renault Mégane Sedán, el Opel Astra Sedán o el Volkswagen Jetta. Frente a ellos, el Focus siempre esgrimió un argumento imbatible: su comportamiento dinámico. Mientras otros apostaban por el confort absoluto, Ford demostró que un sedán familiar también podía ser emocionante y divertido de conducir, ganándose el corazón de quienes amaban sentir la carretera.
Conclusión
El Ford Focus Sedán Ghia 1.8 TDCi es mucho más que una simple berlina diésel. Es un coche honesto, construido para durar y para ser disfrutado. Representa una filosofía de ingeniería que priorizaba las sensaciones del conductor sin sacrificar la versatilidad familiar. Un vehículo que, aún hoy, evoca nostalgia y demuestra que un buen diseño y un chasis excepcional son verdaderamente atemporales.




