Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
-kg
Precio
21,805€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
526 L
55 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus 4p 2.0 TDCi 136 CV Titanium (2005-2006)
Descripción general
El Ford Focus 2.0 TDCi de 2005 en su carrocería sedán y acabado Titanium no era un coche cualquiera; era la declaración de intenciones de Ford en el segmento de las berlinas compactas. Representaba un equilibrio casi perfecto entre la funcionalidad de un coche familiar y un dinamismo que despertaba emociones, todo ello impulsado por un motor diésel potente y lleno de carácter que lo convirtió en un referente de su época.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es sentir una conexión inmediata con la carretera. Su motor de 136 CV y 320 Nm de par empuja con una contundencia sorprendente desde bajas vueltas, haciendo que cada aceleración sea un pequeño placer. El chasis, una obra maestra de Ford, transmite una agilidad y una seguridad en curva que te invitan a disfrutar de la conducción. La caja manual de 6 velocidades es precisa y permite exprimir todo el potencial de un conjunto que se siente vivo, aplomado y sorprendentemente deportivo para una berlina diésel.
Diseño y estética
Con su carrocería de cuatro puertas, el Focus de segunda generación presentaba una línea más madura y elegante que su hermano de cinco puertas. El diseño, afilado y moderno para su tiempo, fluía desde un frontal agresivo hasta una zaga bien integrada que escondía un maletero colosal de 526 litros. Por dentro, el acabado Titanium elevaba la percepción de calidad con mejores materiales y un equipamiento superior, creando un ambiente donde la funcionalidad y el confort convivían en armonía.
Tecnología y características
En 2005, este Focus estaba a la vanguardia tecnológica. Su motor TDCi con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era un prodigio de eficiencia y rendimiento. Más allá del motor, su aclamado chasis con suspensión trasera multibrazo era una proeza de ingeniería que garantizaba un comportamiento dinámico excepcional. Elementos como el climatizador, los frenos de disco en las cuatro ruedas y un sistema de audio de calidad completaban una dotación tecnológica pensada para el confort y la seguridad.
Competencia
En un mercado muy competido, el Focus Sedán se enfrentaba a duros adversarios como el Volkswagen Jetta, el Renault Mégane Sedán o el Opel Astra Sedán. Mientras que algunos rivales podían superarlo en refinamiento interior o imagen de marca, ninguno conseguía igualar la brillantez de su chasis ni la experiencia de conducción tan gratificante que ofrecía. El Focus jugaba en su propia liga en cuanto a dinamismo y tacto deportivo.
Conclusión
Este Ford Focus 2.0 TDCi Titanium fue mucho más que una simple berlina compacta. Fue un coche que demostró que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la pasión por conducir. Su combinación de un motor enérgico, un chasis excepcional y una gran capacidad de carga lo convirtieron en una opción increíblemente completa y deseable. Un vehículo que dejó una huella imborrable por su capacidad de emocionar en cada trayecto.




