Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
145CV
Par
185Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
170g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
19,575€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
526 L
55 L
107 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedan 2.0 Duratec 145 CV Ghia (2005-2006)
Descripción general
El Ford Focus Sedan 2.0 Duratec de 145 CV en su acabado Ghia representó en 2005 una declaración de intenciones: no todos los sedanes familiares tienen por qué ser aburridos. Era la perfecta simbiosis entre la practicidad de una berlina de cuatro puertas con un generoso maletero y el alma dinámica que hizo del Focus un referente en su segmento. Este coche no era solo un medio de transporte, era un compañero de viaje que prometía y entregaba sensaciones.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es redescubrir una conexión casi perdida con la carretera. Su motor 2.0 Duratec de 145 CV es una joya atmosférica, elástico y con una respuesta enérgica que te invita a disfrutar de cada cambio de su precisa caja manual de cinco velocidades. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.3 segundos se siente viva y contundente. Pero donde realmente enamora es en su chasis; el equilibrio entre confort y agilidad es magistral, transmitiendo una confianza y una pisada firme que te hacen sonreír en cada curva.
Diseño y estética
El diseño del Focus Sedan era más sobrio y elegante que el de su hermano hatchback, buscando atraer a un público que valoraba la discreción y la madurez. Sin embargo, no carecía de personalidad. Sus líneas fluidas y su zaga bien integrada creaban una silueta armoniosa y proporcionada. El acabado Ghia elevaba la experiencia con detalles cromados y un interior que se sentía un escalón por encima, con materiales de mayor calidad y un ambiente acogedor que te hacía sentir en casa desde el primer momento.
Tecnología y características
Para su época, el acabado Ghia dotaba al Focus de un equipamiento que rozaba lo premium en un coche generalista. Aunque hoy pueda parecer sencillo, elementos como el climatizador automático, un sistema de sonido de calidad o los controles en el volante eran un lujo apreciado. La verdadera tecnología residía en su ingeniería: un motor de aluminio ligero y eficiente y, sobre todo, una suspensión trasera de paralelogramo deformable que era la envidia de sus competidores y la clave de su comportamiento dinámico superior.
Competencia
En un mercado muy competido, este Focus Sedan se enfrentaba a duros adversarios como el Volkswagen Jetta, el Renault Mégane Sedan o el Opel Astra Sedan. Cada uno tenía sus virtudes, pero pocos podían igualar la brillantez del chasis del Ford. Mientras algunos rivales apostaban por el confort absoluto o un diseño más conservador, el Focus ofrecía un paquete completo que apelaba tanto a la razón del padre de familia como a la emoción del conductor apasionado.
Conclusión
El Ford Focus Sedan 2.0 Ghia de 2005 es más que un coche de una época pasada; es el recuerdo de cuando los coches generalistas tenían un alma y un carácter muy definidos. Ofrecía una fiabilidad a toda prueba, un espacio generoso y un equipamiento completo, pero su verdadero legado es la sonrisa que era capaz de dibujar en la cara de quien lo conducía. Un sedán con corazón de compacto deportivo, una fórmula que hoy echamos de menos.




