Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
109CV
Par
240Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
119g/km
0-100 km/h
11s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1385kg
Precio
16,178€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
537 L
53 L
80 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedán Trend 1.6 TDCi 109 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Focus Sedán de 2008 es mucho más que una simple berlina compacta; es el reflejo de una época en la que la eficiencia diésel y el placer de conducir podían ir de la mano. Este coche representó para muchas familias la elección inteligente: un vehículo espacioso, económico y con el alma dinámica que siempre ha caracterizado al Focus.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 1.6 TDCi de 109 CV se siente voluntarioso y lleno de vida, con un par motor que empuja con decisión desde bajas vueltas, haciendo que la conducción diaria sea ágil y desahogada. Pero la verdadera magia reside en su chasis. La suspensión ofrece un equilibrio magistral entre confort y deportividad, permitiendo trazar curvas con una precisión y confianza que te hacen olvidar que conduces una berlina familiar. Es un coche que comunica y divierte.
Diseño y estética
Bajo el lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford, este Focus Sedán luce unas líneas fluidas y dinámicas que le otorgan una presencia elegante y moderna. Aunque la versión de cuatro puertas prioriza la funcionalidad con un maletero extraordinariamente grande de 537 litros, no pierde el carácter atlético del modelo. El interior, sin lujos innecesarios, es un ejemplo de ergonomía y funcionalidad, con todos los mandos al alcance y una sensación de solidez general.
Tecnología y características
La tecnología de este Focus se centraba en lo esencial y efectivo. Su mayor baza era el motor diésel common-rail, una pieza de ingeniería moderna para su tiempo que lograba consumos increíblemente bajos. En cuanto a seguridad y confort, cumplía con lo esperado en su segmento, ofreciendo un viaje seguro y placentero sin las distracciones digitales de los coches actuales. Su tecnología estaba al servicio de la conducción y la eficiencia.
Competencia
En su momento, se enfrentó a duros competidores en el segmento de las berlinas compactas, como el Renault Mégane Sedán, el Opel Astra Sedán o el Volkswagen Jetta. Si bien muchos de sus rivales podían superarlo en calidad de algunos acabados interiores, muy pocos podían igualar la brillantez de su comportamiento dinámico y la conexión que ofrecía al conductor.
Conclusión
El Ford Focus Sedán 1.6 TDCi es una opción redonda y nostálgica para quien valora la eficiencia, un espacio de carga generoso y, sobre todo, una experiencia de conducción gratificante. Es un coche honesto, que cumple con creces como vehículo familiar sin renunciar a despertar una sonrisa en una carretera de curvas. Un verdadero testamento de la ingeniería de Ford.




