Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
114CV
Par
155Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
157g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1279kg
Precio
17,023€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
537 L
55 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedán Titanium 1.6 Ti-VCT · 114 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Focus Sedán de 2008 es mucho más que una simple berlina familiar. Representa una época en la que Ford supo combinar como nadie la practicidad para el día a día con un alma dinámica que te saca una sonrisa en cada curva. Este Titanium 1.6 Ti-VCT es el equilibrio perfecto, un coche honesto y leal que te invita a disfrutar del simple placer de conducir.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón de este Focus es su chasis. La suspensión, con un esquema multibrazo trasero poco común en su segmento, te conecta directamente con el asfalto. Es ágil, preciso y transmite una confianza absoluta. El motor de 114 CV es voluntarioso y suave, y aunque no te pegará al asiento, sube de vueltas con alegría, acompañado por un cambio manual de 5 velocidades de tacto preciso. No es un deportivo, pero se siente vivo, comunicativo y sorprendentemente divertido.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' le sentó de maravilla a esta generación del Focus. Sus líneas afiladas y su parrilla trapezoidal le otorgan una presencia dinámica que ha envejecido con dignidad. La versión sedán añade una elegancia discreta y un maletero gigantesco de 537 litros, un auténtico tesoro para las familias. Por dentro, el acabado Titanium ofrece materiales de calidad y un buen ajuste, aunque la consola central, repleta de botones, delata el paso de los años frente a las pantallas actuales.
Tecnología y características
Para ser un coche de 2008, el equipamiento del acabado Titanium era generoso. Contaba con elementos como climatizador automático, control de crucero y un sistema de sonido de calidad. La seguridad era un pilar fundamental, con una estructura robusta y un comportamiento predecible. Sin embargo, es un coche de otra era tecnológica; no esperes encontrar pantallas táctiles, conectividad avanzada ni los asistentes a la conducción que hoy son estándar.
Competencia
En su momento, este Focus Sedán se enfrentó a duros competidores como el Volkswagen Jetta, el Opel Astra Sedán o el Renault Mégane Sedán. Mientras que algunos rivales ofrecían interiores quizás más vistosos o un punto extra de refinamiento, ninguno conseguía igualar la excepcional puesta a punto del chasis y el placer de conducción que ofrecía el modelo de Ford, su verdadera arma secreta.
Conclusión
El Ford Focus Sedán 1.6 Ti-VCT es una compra inteligente y pasional en el mercado de segunda mano. Es un coche que cumple con creces como vehículo familiar por su espacio y fiabilidad, pero que además regala sensaciones de conducción que ya no se encuentran fácilmente. Es la prueba de que no se necesita una gran potencia para disfrutar al volante, solo un chasis bien hecho y un motor con ganas. Un compañero fiel que no te decepcionará.




