Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
9.4s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1435kg
Precio
20,022€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
537 L
53 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedán Titanium 2.0 TDCi 136 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Focus Sedán de 2008 no es solo un coche, es un compañero de viaje que encarnó la madurez y el equilibrio en la gama Focus. Con el acabado Titanium y el potente motor 2.0 TDCi, representaba la elección inteligente para quienes buscaban espacio, prestaciones y un toque de distinción sin renunciar a la esencia dinámica que siempre ha caracterizado al modelo.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón de este Focus late con fuerza. Sus 136 caballos y, sobre todo, los 320 Nm de par, empujan con una contundencia que sorprende y enamora. La caja manual de 6 velocidades es precisa y permite exprimir un motor lleno de vida, mientras que el chasis, una obra maestra de Ford, dibuja las curvas con una agilidad y aplomo que te hacen olvidar que conduces una berlina familiar. Es un coche que comunica, que te invita a disfrutar de cada kilómetro.
Diseño y estética
El lenguaje 'Kinetic Design' de Ford fluye por cada línea de su carrocería sedán, creando una silueta elegante y atlética. No es un simple hatchback con un maletero añadido; es un coche con personalidad propia, donde la deportividad de su frontal se fusiona con una zaga sobria y bien proporcionada. El acabado Titanium añade ese extra de refinamiento con detalles y llantas específicas que realzan su atractivo visual.
Tecnología y características
Para su época, el Focus Titanium estaba a la vanguardia. Más allá del climatizador o el control de crucero, su verdadera tecnología residía en su ingeniería. El motor diésel de inyección directa por conducto común era eficiente y refinado, y su aclamado chasis con suspensión trasera multibrazo era una solución avanzada que garantizaba un comportamiento dinámico superior. Era tecnología al servicio de la conducción.
Competencia
En un mercado competido, este Focus Sedán se medía con titanes como el Volkswagen Jetta, conocido por su sobriedad y calidad; el Renault Mégane Sedán, que apostaba por el confort; o el Opel Astra Sedán. Sin embargo, el Ford siempre destacaba por ofrecer la experiencia de conducción más gratificante y emocionante del segmento.
Conclusión
El Ford Focus Sedán 2.0 TDCi Titanium es mucho más que una elección lógica. Es una compra pasional para el conductor que valora el dinamismo, un motor solvente y un espacio generoso para la familia. Representa un equilibrio casi perfecto entre la practicidad diaria y el placer de conducir, un coche que deja una huella imborrable por su carácter y su brillante ingeniería.




