Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
145CV
Par
185Nm
Consumo
8l/100
Emisiones
189g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1362kg
Precio
18,882€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
537 L
55 L
107 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Sedán Titanium 2.0 Aut. · 145 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Focus Sedán del 2008 en su acabado Titanium representa la culminación de una era para la marca del óvalo. No es solo un coche, es un compañero de viaje que prometía y cumplía, ofreciendo un equilibrio casi perfecto entre la practicidad de una berlina familiar y el placer de conducción que siempre ha caracterizado al Focus. Se sentía como una apuesta segura, un vehículo que te arropaba con su equipamiento y su sólida construcción.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor de 2.0 litros y 145 caballos se siente voluntarioso y lleno de vida, empujando con una energía honesta. Aunque la caja automática de cuatro velocidades puede parecer un anacronismo hoy en día, en su momento ofrecía una conducción relajada y sin complicaciones. La verdadera magia reside en su chasis; la suspensión, con un esquema multibrazo trasero, te conecta con la carretera de una forma que pocos sedanes de su clase lograban, transmitiendo una confianza y una agilidad que te sacan una sonrisa en cada curva.
Diseño y estética
El diseño 'Kinetic Design' de Ford le otorgó una presencia dinámica y fluida. No era una berlina aburrida, sino una con carácter, con líneas tensas y una silueta elegante que ha envejecido con dignidad. Por dentro, el acabado Titanium te recibía en un ambiente de calidad, con materiales agradables al tacto y un puesto de conducción ergonómico que te hacía sentir al mando. El espacio era generoso, especialmente el maletero de 537 litros, un auténtico tesoro para las familias.
Tecnología y características
Para su época, el Focus Titanium venía cargado de tecnología que hacía la vida más fácil. Contaba con elementos que no eran comunes en su segmento, como el climatizador automático o el control de velocidad. Aunque su sistema de infoentretenimiento es de otra generación, cumplía su función con solvencia. La seguridad también era un pilar, con un robusto chasis y múltiples airbags que te hacían sentir protegido en todo momento.
Competencia
En el competitivo mercado de las berlinas compactas, el Focus Sedán se enfrentaba a titanes como el Volkswagen Jetta, conocido por su sobriedad y calidad alemana, el Opel Astra Sedán con su robustez característica, o el Renault Mégane Sedán, que jugaba la carta del confort. Cada uno tenía sus argumentos, pero el Focus siempre destacaba por ofrecer la experiencia de conducción más gratificante del grupo.
Conclusión
El Ford Focus Sedán Titanium 2.0 Automático de 2008 es más que un simple coche usado; es una cápsula del tiempo que nos recuerda cómo se hacían los coches pensados para durar y para ser disfrutados. Su motor fiable y su chasis excepcional siguen siendo sus grandes bazas. Aunque su consumo y su caja de cambios no estén a la última, el conjunto ofrece una nobleza y una satisfacción que lo convierten en una opción increíblemente inteligente y emocional para quien busca un gran coche a un precio razonable.




