Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
116CV
Par
250Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
196km/h
Peso
1288kg
Precio
19,670€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
350 L
55 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus 5p Trend 1.8 TDCi 115cv (2001-2005)
Descripción general
El Ford Focus de primera generación no fue solo un coche, fue una auténtica revolución que sacudió los cimientos del segmento compacto a finales de los 90. Llegó para romper con lo establecido, ofreciendo una experiencia que iba mucho más allá del simple transporte. Conducirlo era sentir el futuro, un futuro de dinamismo y diseño atrevido que dejó una huella imborrable en el corazón de una generación.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus con su motor 1.8 TDCi de 116 CV es redescubrir el placer de conducir en estado puro. El empuje de sus 250 Nm de par desde bajas vueltas te pega al asiento, transmitiendo una agilidad sorprendente para un diésel de su época. Su chasis, una obra maestra de la ingeniería, se siente vivo y comunicativo, dibujando cada curva con una precisión y una confianza que te invitan a disfrutar de la carretera. Es una conexión mecánica y emocional difícil de encontrar hoy en día.
Diseño y estética
Visualmente, el Focus era una declaración de intenciones. Su lenguaje de diseño 'New Edge' combinaba aristas afiladas con curvas fluidas, creando una silueta inconfundible y adelantada a su tiempo. Los faros triangulares y la línea de techo arqueada rompieron con la sobriedad de sus competidores, proyectando una imagen de modernidad y audacia que todavía hoy, décadas después, sigue girando cabezas y evocando una nostalgia especial.
Tecnología y características
En su corazón latía la tecnología common-rail, un avance significativo que transformó este motor diésel en una fuente de potencia refinada y eficiente. Con su turbo de geometría variable e inyección directa, ofrecía un rendimiento y un consumo de 5.4 l/100km que eran la envidia de muchos. Aunque carece de las ayudas a la conducción y las pantallas actuales, su tecnología se centraba en lo esencial: la mecánica y la eficiencia, logrando un equilibrio que definió una era.
Competencia
En un mercado dominado por gigantes como el Volkswagen Golf IV, el Opel Astra G o el Renault Mégane, el Ford Focus no lo tuvo fácil. Sin embargo, mientras sus rivales apostaban por la sobriedad y el confort, el Focus jugó una carta diferente: la pasión. Se distinguió por un comportamiento dinámico superior y un diseño que se atrevía a ser diferente, conquistando a aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte.
Conclusión
El Ford Focus 1.8 TDCi es mucho más que un coche de segunda mano; es un pedazo de historia del automovilismo. Representa el momento en que Ford decidió que un coche familiar y asequible también podía ser emocionante y divertido de conducir. Su legado perdura como el de un vehículo que democratizó el dinamismo y demostró que el diseño audaz y la ingeniería brillante podían ir de la mano, creando un icono inolvidable.




