Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
75CV
Par
175Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.7s
Vel. Máx.
169km/h
Peso
1269kg
Precio
14,570€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
350 L
55 L
55 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Ambiente 1.8 TDdi 5p · 75 CV (1998-2002)
Descripción general
El Ford Focus de 1998 no fue solo un coche, fue una declaración de intenciones. Llegó para romper moldes en el segmento de los compactos, dejando atrás al Escort con una propuesta tan audaz y futurista que redefinió lo que esperábamos de un coche familiar. Su impacto fue inmediato y profundo, marcando un antes y un después en la historia de Ford y en la de sus competidores.
Experiencia de conducción
Al volante, el motor 1.8 TDdi de 75 caballos no busca récords de velocidad, sino ser un compañero infatigable y económico. Su corazón diésel entrega el par motor desde muy bajas vueltas, ofreciendo una respuesta solvente para el día a día. La sensación es de control y solidez, con un cambio manual de 5 velocidades que te conecta con la conducción. Más que la potencia bruta, lo que enamora del Focus es su chasis soberbio, que transmite una agilidad y una confianza que eran difíciles de encontrar en su época.
Diseño y estética
El diseño 'New Edge' fue una auténtica revolución. Con sus líneas tensas, sus faros triangulares y esa icónica línea de techo arqueada, el Focus parecía una nave espacial aterrizada en 1998. Era una estética polarizante, o la amabas o la odiabas, pero jamás pasaba desapercibida. Cada ángulo hablaba de dinamismo y modernidad, creando una silueta que, incluso hoy, se siente especial y llena de carácter.
Tecnología y características
La verdadera magia tecnológica del primer Focus residía en su chasis, especialmente en su innovadora suspensión trasera multibrazo. Esta solución de ingeniería, propia de segmentos superiores, le otorgaba un comportamiento dinámico excepcional y un confort de marcha superior. El motor de inyección directa, aunque modesto en potencia, era eficiente y robusto. Era un coche que priorizaba la ingeniería que se siente sobre la que simplemente se ve.
Competencia
En su lanzamiento, el Focus se enfrentó a gigantes consolidados como el Volkswagen Golf IV, el Opel Astra G y el Renault Mégane. Mientras sus rivales apostaban por diseños más conservadores y continuistas, el Ford irrumpió con su atrevimiento estético y, sobre todo, con una dinámica de conducción que los superaba a todos. Se convirtió en la vara de medir para cualquiera que quisiera construir un compacto divertido de conducir.
Conclusión
El Ford Focus de primera generación es mucho más que un coche antiguo; es un icono que democratizó el placer de conducir. Demostró que un vehículo práctico y asequible podía ser también emocionante y tener un diseño con alma. Es un coche recordado con un cariño inmenso por su fiabilidad, su brillante chasis y por haber dibujado sonrisas en miles de conductores.




