Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
118g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
177km/h
Peso
1352kg
Precio
14,850€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
396 L
53 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Trend 1.6 TDCi 90 CV (2010-2011)
Descripción general
El Ford Focus de segunda generación, especialmente en esta versión de 2010, es más que un simple coche; es un recuerdo sobre ruedas para muchos y una elección inteligente para otros. Representa una época en la que Ford apostó por un equilibrio casi perfecto entre la practicidad diaria y un chasis que te hacía sonreír en cada curva. Este Focus no solo te lleva, te conecta con el asfalto de una manera honesta y directa.
Experiencia de conducción
Al volante, los 90 caballos de su motor 1.6 TDCi se sienten voluntariosos y llenos de vida gracias a un par motor de 215 Nm disponible desde muy bajas vueltas. No busca romper récords de aceleración, sino ofrecer una respuesta solvente y un consumo ridículamente bajo. La verdadera magia reside en su chasis. La suspensión trasera independiente, una rareza en su segmento, le otorga una agilidad y un aplomo en carretera que enamoran. Cada viaje se convierte en una experiencia de control y confianza, con una dirección precisa que comunica todo lo que sucede bajo las ruedas.
Diseño y estética
El 'Kinetic Design' de Ford alcanzó su madurez con este modelo. Sus líneas fluidas y su frontal afilado le confieren un aspecto dinámico que ha envejecido con una dignidad admirable. No es un coche que grite para llamar la atención, sino que seduce con una elegancia atlética. Por dentro, la funcionalidad es la reina. El salpicadero, con su disposición clara y ergonómica, te acoge y te facilita la vida. Es un espacio pensado para ser usado, para vivirlo día a día, con materiales robustos y un ajuste que transmite solidez.
Tecnología y características
La tecnología de este Focus se centra en lo esencial: la eficiencia y la seguridad en la conducción. El motor diésel con inyección por conducto común y turbo era una pieza de ingeniería refinada para su tiempo, buscando la máxima eficiencia. Sin embargo, su mayor proeza tecnológica está oculta a la vista. El esquema de suspensiones avanzadas y la rigidez del chasis son el corazón tecnológico que define su carácter y lo diferenciaba de la competencia, priorizando la experiencia de conducción sobre las pantallas y los gadgets superfluos.
Competencia
En su época dorada, el Focus se enfrentó a gigantes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Renault Mégane. Mientras algunos de sus rivales apostaban por un mayor refinamiento interior o un confort más burgués, el Focus siempre jugó la carta de la dinámica de conducción. Era el coche para quien no solo quería ir del punto A al B, sino que disfrutaba del camino, ofreciendo una conexión hombre-máquina que pocos compactos generalistas podían igualar.
Conclusión
Este Ford Focus es una compra profundamente racional vestida de emoción. Es un vehículo fiable, económico de mantener y con un espacio interior práctico para el día a día. Pero su verdadero valor es el placer que proporciona al conducirlo, un legado de la ingeniería de Ford que priorizaba las sensaciones. Es la elección perfecta para quien busca un coche honesto, capaz y que, sin esperarlo, le regale una sonrisa en su trayecto diario. Un clásico moderno que cumple y convence.




