Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
114CV
Par
155Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
157g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1257kg
Precio
16,390€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
396 L
55 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Titanium 1.6 Ti-VCT · 114 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Focus de 2008 no es solo un coche, es la materialización de una promesa: la de un compacto familiar que no renuncia al placer de conducir. En su versión Titanium con el motor 1.6 Ti-VCT de 114 caballos, encontramos un equilibrio casi perfecto entre la practicidad del día a día y la chispa que enciende la pasión por la carretera, un coche que te invita a tomar el camino más largo a casa.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es redescubrir una conexión pura con el asfalto. Su chasis, una obra maestra de la ingeniería, transmite una confianza absoluta en cada curva. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión trasera multibrazo te pega al suelo con una agilidad sorprendente. El motor atmosférico de 114 CV pide ser llevado alto de vueltas para entregar lo mejor de sí, con un sonido que evoca una era más mecánica y auténtica. No es un velocista, pero su empuje es honesto y la caja manual de 5 velocidades tiene un tacto delicioso que te hace partícipe de la conducción.
Diseño y estética
Bajo la filosofía 'Kinetic Design', el Focus de 2008 abandonó las formas redondeadas de su antecesor para adoptar un lenguaje de líneas tensas y superficies musculosas. Su mirada afilada, sus pasos de rueda marcados y su silueta dinámica le otorgan una presencia atlética que sigue viéndose actual. Por dentro, el acabado Titanium eleva la sensación de calidad con un salpicadero de diseño audaz y envolvente, que aunque lleno de botones para los estándares de hoy, en su momento se sentía como una cabina de mando moderna y tecnológica.
Tecnología y características
En su época, el acabado Titanium representaba un notable salto tecnológico. Contaba con elementos como el climatizador bizona, control de velocidad o un sistema de sonido de calidad superior. Aunque hoy echamos en falta pantallas táctiles o asistentes avanzados, su equipamiento era completo y funcional, centrado en el confort y la seguridad activa y pasiva, con un robusto control de estabilidad que velaba por nosotros sin entorpecer la brillante dinámica del coche.
Competencia
La batalla en el segmento C era encarnizada. Este Focus se medía cara a cara con gigantes como el Volkswagen Golf, que presumía de calidad de acabados, el SEAT León, con su carácter deportivo, o el Opel Astra y el Peugeot 308. Sin embargo, ninguno lograba igualar la sublime puesta a punto del chasis del Focus, que se convirtió en la referencia absoluta para quien valoraba el comportamiento dinámico por encima de todo.
Conclusión
El Ford Focus 1.6 Ti-VCT es mucho más que un simple medio de transporte; es una declaración de intenciones. Es un coche para quienes entienden que la conducción puede ser una fuente de disfrute, no una obligación. Ofrece una fiabilidad mecánica contrastada, un comportamiento dinámico excepcional y una practicidad que lo convierten en un compañero de vida ideal. Representa una época dorada en la que los coches generalistas se atrevían a tener alma y a emocionar.




