Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
116CV
Par
280Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
137g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1391kg
Precio
18,045€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
396 L
53 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Titanium 1.8 TDCi 115 CV (2008-2009)
Descripción general
El Ford Focus de 2008 no es solo un coche, es un referente que definió una era para los compactos. Con su motor 1.8 TDCi de 115 caballos, representó el equilibrio perfecto entre la eficiencia necesaria para el día a día y un alma deportiva que pedía ser descubierta en cada curva. Un vehículo que prometía y entregaba sensaciones puras.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es sentir una conexión inmediata con el asfalto. Su chasis, una obra maestra de la ingeniería, transmite una confianza absoluta. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión trasera de paralelogramo deformable te ancla al suelo en los giros más exigentes. El motor diésel empuja con contundencia desde bajas vueltas gracias a sus 280 Nm de par, ofreciendo una respuesta enérgica que, combinada con su cambio manual, convierte cada trayecto en una experiencia gratificante y adictiva.
Diseño y estética
El lenguaje de diseño 'Kinetic Design' de Ford cobra vida en esta generación del Focus. Sus líneas tensas, sus pasos de rueda marcados y su mirada afilada le otorgan una apariencia atlética que ha envejecido con una dignidad admirable. No es solo una cara bonita; su forma sigue a la función, creando un habitáculo espacioso y un puesto de conducción ergonómico que te abraza y te hace sentir parte de la máquina desde el primer instante.
Tecnología y características
Aunque hoy sus sistemas nos parezcan sencillos, en 2008 el Focus Titanium estaba a la vanguardia. Su motor TDCi con inyección por conducto común y turbo de geometría variable era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. A bordo, elementos como el climatizador o un sistema de sonido de calidad creaban una atmósfera confortable, mientras que su robusta estructura y los sistemas de seguridad velaban por la tranquilidad de sus ocupantes.
Competencia
En un mercado dominado por gigantes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Renault Mégane, el Ford Focus se abrió paso con un argumento incontestable: el placer de conducir. Mientras sus rivales podían destacar en otros aspectos como la sobriedad interior o la variedad de motores, ninguno lograba igualar la agilidad, el tacto y la comunicación que ofrecía el chasis del Focus, convirtiéndolo en la elección del corazón para los verdaderos amantes del automovilismo.
Conclusión
Este Ford Focus 1.8 TDCi es mucho más que un simple medio de transporte; es una declaración de intenciones. Es la prueba de que un coche práctico, con cinco puertas y un maletero generoso, puede ser también una fuente inagotable de diversión. Representa una época dorada para los compactos con alma, un vehículo honesto y emocionante que deja una huella imborrable en la memoria de quien lo conduce.




