Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
114CV
Par
285Nm
Consumo
4.2l/100
Emisiones
109g/km
0-100 km/h
10.9s
Vel. Máx.
193km/h
Peso
1344kg
Precio
20,200€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
55 L
84 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina 1.6 TDCi 115 CV Titanium (2011)
Descripción general
El Ford Focus de 2011 no fue solo una actualización, fue una declaración de intenciones. En un mercado de compactos cada vez más competido, Ford lanzó un coche que prometía no solo llevarte del punto A al B, sino hacer que disfrutaras cada curva del camino. Con el eficiente motor 1.6 TDCi de 115 CV y el acabado Titanium, este Focus se presentaba como el equilibrio perfecto entre la razón y la emoción, un compañero de viaje para el día a día con alma de deportista.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es redescubrir el placer de conducir. Su chasis es simplemente sublime, una obra maestra de ingeniería que te comunica todo lo que pasa bajo las ruedas con una fidelidad asombrosa. Se siente ágil, plantado en el asfalto y sorprendentemente cómodo. El motor diésel de 115 CV, con su generoso par motor desde bajas vueltas, empuja con decisión y sin esfuerzo, haciendo que los adelantamientos sean un mero trámite. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te invita a jugar con ella. Es un coche que te inspira confianza, que te hace sentir un piloto incluso en el trayecto más rutinario.
Diseño y estética
El lenguaje 'Kinetic Design' de Ford alcanzó su madurez con esta generación. El Focus de 2011 es un coche con una mirada afilada y un cuerpo atlético. Sus líneas de tensión recorren la carrocería creando una sensación de movimiento incluso en parado. El interior fue una auténtica revolución, con una consola central que envolvía al conductor como la cabina de un avión. Aunque la abundancia de botones podía abrumar al principio, todo estaba pensado para crear una experiencia inmersiva y tecnológica, un salto cuántico respecto a la sobriedad de sus rivales.
Tecnología y características
Para su época, el acabado Titanium convertía al Focus en una pequeña berlina de lujo. Incorporaba tecnologías pensadas para hacer la vida más fácil y segura, como el sistema Stop & Start para ahorrar combustible en la ciudad o el acceso y arranque sin llave. Aunque su pantalla de infoentretenimiento hoy nos parezca modesta, en 2011 era un centro de control avanzado. Ford democratizó sistemas de asistencia a la conducción que hasta entonces estaban reservados a segmentos superiores, demostrando que la innovación podía ser accesible.
Competencia
La batalla en el segmento C era encarnizada. Su gran rival, el eterno Volkswagen Golf, jugaba la carta de la calidad percibida y la sobriedad. El SEAT León ofrecía un carácter más latino y deportivo, mientras que el Opel Astra presentaba un diseño muy atractivo y un gran confort. Sin embargo, ninguno de ellos lograba igualar la conexión pura y la dinámica de conducción que ofrecía el chasis del Focus, su verdadera arma secreta para conquistar corazones.
Conclusión
El Ford Focus 1.6 TDCi Titanium de 2011 es mucho más que un simple coche compacto. Es la prueba de que la practicidad no tiene por qué estar reñida con la pasión. Es un vehículo que te cuida en los viajes largos con su confort y bajo consumo, pero que te saca una sonrisa en tu carretera de curvas favorita. Un coche brillantemente ejecutado, con un equilibrio casi perfecto que lo convirtió en una referencia y que, aún hoy, se siente increíblemente competente y gratificante de conducir.




