Ford Focus Berlina Titanium 1.6 EcoBoost Auto-Start-Stop 150 CV (2012-2014)

2011
Gasolina
FWD
Manual 6v
Ford Focus - Vista 1
Ford Focus - Vista 2
Ford Focus - Vista 3
Ford Focus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Focus

Potencia

150CV

Par

270Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

137g/km

0-100 km/h

8.6s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1333kg

Precio

19,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

363 L

Depósito

55 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo270 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero363 L

Análisis detallado del Ford Focus Berlina Titanium 1.6 EcoBoost Auto-Start-Stop 150 CV (2012-2014)

Descripción general

El Ford Focus de 2011 no era un compacto más; era una declaración de intenciones. En su versión Berlina con el acabado Titanium y el motor 1.6 EcoBoost de 150 CV, representaba el equilibrio perfecto entre la funcionalidad de un coche para el día a día y la chispa de un deportivo que te saca una sonrisa. Era un coche que te hablaba directamente al corazón, prometiendo emociones en cada trayecto sin renunciar a la sensatez.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este Focus es redescubrir el placer de conducir. El motor 1.6 EcoBoost empuja con una energía sorprendente desde bajas vueltas gracias a sus 270 Nm de par, catapultándote de 0 a 100 km/h en solo 8.6 segundos. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te conecta directamente con la mecánica. Pero la verdadera magia reside en su chasis; la suspensión trasera de paralelogramo deformable te permite trazar curvas con una agilidad y aplomo que te hacen sentir uno con el asfalto. Es un coche que pide ser conducido, que te invita a buscar la carretera más revirada y simplemente disfrutar del viaje.

Diseño y estética

Su diseño, heredero del lenguaje 'Kinetic Design' de Ford, era atrevido y musculoso para su época. Las líneas afiladas y la parrilla frontal le daban una presencia imponente que aún hoy se siente moderna. Por dentro, el acabado Titanium te envolvía en un ambiente tecnológico, con una consola central que, aunque llena de botones, transmitía una sensación de nave espacial. Los materiales eran de buena calidad y el ajuste de las piezas demostraba el salto cualitativo que Ford dio con esta generación, creando un habitáculo donde apetecía pasar horas.

Tecnología y características

Para ser un coche de 2012, venía cargado de tecnología que buscaba hacer la vida más fácil y eficiente. El sistema Auto-Start-Stop era un claro ejemplo de su enfoque en la eficiencia, ayudando a conseguir un consumo combinado de solo 5.9 litros. El acabado Titanium solía incluir elementos como el climatizador bizona, control de crucero y un sistema de infoentretenimiento que, aunque superado hoy, era avanzado para su tiempo. Era un coche que te cuidaba sin abrumar, ofreciendo la tecnología justa para mejorar la experiencia sin restarle protagonismo a la conducción.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el Focus se enfrentaba a titanes como el eterno Volkswagen Golf, el equilibrado SEAT León o el confortable Opel Astra. Mientras que el Golf jugaba la carta de la sobriedad y la calidad percibida, el Focus apostaba todo a la dinámica de conducción. Era la elección para quien valoraba las sensaciones al volante por encima de todo, convirtiéndose en la referencia del segmento por su comportamiento ágil y divertido.

Conclusión

El Ford Focus 1.6 EcoBoost de 150 CV es mucho más que un simple medio de transporte. Es una máquina de generar sonrisas, un coche que demuestra que no hace falta un presupuesto desorbitado para disfrutar de una conducción emocionante y un chasis excepcional. Su combinación de un motor enérgico y eficiente, un diseño con personalidad y un comportamiento dinámico de primera categoría lo convierten en una opción increíblemente atractiva en el mercado de segunda mano. Es una compra pasional, pero justificada por una lógica aplastante: es un coche fantástico.