Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
150CV
Par
270Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
8.6s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1333kg
Precio
19,550€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
55 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Titanium 1.6 EcoBoost Auto-Start-Stop 150 CV (2011-2012)
Descripción general
El Ford Focus de 2011 no es solo un coche; es una declaración de intenciones. En un mercado de compactos reñido, Ford lanzó una generación que rompía moldes, y esta versión con el motor 1.6 EcoBoost de 150 CV se convirtió en el corazón palpitante de la gama, prometiendo una simbiosis perfecta entre eficiencia y emoción.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es redescubrir el placer de conducir. El motor EcoBoost empuja con una energía sorprendente desde bajas vueltas, gracias a sus 270 Nm de par, lanzándote de 0 a 100 km/h en 8.6 segundos que se sienten viscerales. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te invita a jugar, mientras que el chasis, con su aclamada suspensión trasera multibrazo, dibuja las curvas con una agilidad y un aplomo que te llenan de confianza. Es un coche que comunica, que te hace sentir parte de la carretera.
Diseño y estética
Su diseño 'Kinetic Design' fue una bocanada de aire fresco. Las líneas afiladas, la parrilla frontal agresiva y una silueta musculosa le otorgan una presencia que aún hoy gira cabezas. Por dentro, el acabado Titanium te envuelve en un ambiente tecnológico, con una consola central que, aunque concurrida de botones, se sentía como la cabina de un avión, creando una atmósfera moderna y enfocada en el conductor. Es un diseño con carácter, que no deja indiferente.
Tecnología y características
La verdadera joya tecnológica reside bajo el capó: el motor EcoBoost. Con inyección directa y turbo, demostró que no se necesita una gran cilindrada para obtener un rendimiento brillante y un consumo contenido de 6 litros a los 100 km. El sistema Auto-Start-Stop y la dirección con asistencia eléctrica eran avances significativos para la época, afinando su comportamiento y eficiencia en el día a día.
Competencia
En su momento, se enfrentó a titanes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Opel Astra. Mientras el Golf presumía de equilibrio y calidad de acabados, el Focus plantaba cara con un argumento irrefutable: la diversión al volante. Se posicionó como la elección pasional del segmento, el coche para aquellos que no solo querían ir del punto A al B, sino disfrutar intensamente de cada kilómetro del trayecto.
Conclusión
Este Ford Focus es mucho más que un simple compacto. Es una máquina de generar sonrisas, un coche que equilibra de forma magistral la practicidad de un cinco puertas con el alma de un deportivo. Su motor es una pequeña maravilla y su chasis es una obra de arte de la ingeniería. A pesar de los años, sigue siendo una opción increíblemente gratificante para quien valora una conexión auténtica con la conducción.




