Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
4.8l/100
Emisiones
124g/km
0-100 km/h
8.6s
Vel. Máx.
218km/h
Peso
1421kg
Precio
22,900€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Sport 2.0 TDCi 163 CV (2012-2013)
Descripción general
El Ford Focus de 2012 con el motor 2.0 TDCi de 163 CV es la encarnación de una era dorada para los compactos diésel. No es solo un coche práctico para el día a día; es una declaración de intenciones, un vehículo que prometía y entregaba un rendimiento emocionante sin sacrificar la eficiencia. En su acabado Sport, se presentaba como la opción perfecta para el conductor que buscaba un corazón potente y un chasis a la altura, envuelto en una carrocería llena de carácter.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este Focus es redescubrir el placer de una conducción pura y mecánica. El empuje de sus 340 Nm de par se siente instantáneo y contundente, pegándote al asiento con una fuerza que sorprende. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te invita a jugar con ella, mientras que el chasis, una obra maestra de Ford, te transmite una confianza absoluta en cada curva. Es un coche que se siente ágil, estable y comunicativo, una extensión de tus propias intenciones al volante.
Diseño y estética
El diseño de esta generación del Focus fue audaz y global, rompiendo con las líneas más conservadoras de sus predecesores. Su frontal afilado, con la característica parrilla y unos faros rasgados, le confiere una mirada agresiva. La silueta de la berlina compacta es dinámica, y en el acabado Sport, las llantas de 17 pulgadas realzan su espíritu deportivo. Por dentro, el salpicadero es envolvente y futurista para su época, creando un cockpit que te hace sentir en el centro de la acción.
Tecnología y características
Para 2012, este Focus estaba bien equipado, integrando tecnologías que empezaban a ser estándar en el segmento. La dirección con asistencia eléctrica ofrecía un tacto preciso y se adaptaba a la velocidad. Aunque su sistema de infoentretenimiento no es comparable a los actuales, ofrecía conectividad y funciones que hacían más cómodos los viajes. Elementos como el control de estabilidad y un chasis muy bien puesto a punto conformaban un paquete de seguridad activa muy solvente.
Competencia
En su momento, este Focus 2.0 TDCi se enfrentó a una competencia feroz. Su principal adversario era el icónico Volkswagen Golf GTD, el referente del segmento. También luchaba contra el SEAT León FR, que ofrecía un carácter más latino, y el Opel Astra con su potente motor diésel. Frente a ellos, el Focus siempre destacó por ofrecer la dinámica de conducción más gratificante y emocionante del grupo.
Conclusión
Este Ford Focus no es simplemente un coche usado; es una cápsula del tiempo que nos recuerda lo buenos que llegaron a ser los compactos diésel. Ofrece una combinación casi perfecta de rendimiento, eficiencia y placer de conducción que hoy es difícil de encontrar. Es un coche con alma, ideal para quien valora las sensaciones por encima de las pantallas gigantes. Una compra pasional e inteligente para disfrutar de la carretera como antes.




