Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
4.9l/100
Emisiones
124g/km
0-100 km/h
8.6s
Vel. Máx.
218km/h
Peso
1421kg
Precio
21,350€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
60 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Titanium 2.0 TDCi 163 CV (2012-2014)
Descripción general
El Ford Focus de tercera generación llegó para redefinir lo que esperábamos de un compacto. Esta versión Berlina con el acabado Titanium y el potente motor 2.0 TDCi de 163 caballos no era solo un coche para el día a día; era una declaración de intenciones, una máquina que prometía y entregaba una experiencia de conducción superior, envuelta en un paquete tecnológico y de diseño que miraba directamente al futuro.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata con el asfalto. El empuje de sus 340 Nm de par es contundente y adictivo, lanzándote hacia adelante con una energía que sorprende en un diésel. La aceleración es vigorosa y el cambio manual de seis velocidades, preciso y de buen tacto, te invita a jugar. Pero la verdadera magia reside en su chasis. Es ágil, comunicativo y noble, con una suspensión que equilibra de forma magistral el confort y una deportividad que te hace sonreír en cada curva. Es un coche que se siente vivo en tus manos.
Diseño y estética
Su diseño 'Kinetic Design' rompió moldes. Las líneas afiladas, la parrilla trapezoidal y una silueta musculosa le daban una presencia imponente y dinámica que aún hoy se ve actual. Por dentro, el acabado Titanium te recibía en un ambiente de calidad, con un puesto de conducción que te envolvía como la cabina de un avión. El salpicadero, lleno de botones y con su pantalla central, era futurista y audaz, aunque requería un pequeño periodo de adaptación para dominarlo por completo.
Tecnología y características
Para su época, el Focus era un portento tecnológico. El acabado Titanium ya incluía elementos que no eran comunes en el segmento, como el sistema de infoentretenimiento SYNC con control por voz, el arranque por botón o el climatizador bizona. Además, podía equipar asistentes a la conducción muy avanzados, como el sistema de aparcamiento automático o el aviso de cambio involuntario de carril, demostrando que la innovación no estaba reservada solo a las gamas más altas.
Competencia
En un mercado dominado por el intocable Volkswagen Golf, este Focus plantó cara con argumentos muy sólidos. Se enfrentó sin complejos al SEAT León, al Opel Astra y al Renault Mégane, destacando sobre todos ellos por ofrecer la dinámica de conducción más gratificante y un arsenal tecnológico que lo colocaba a la vanguardia. Era la elección pasional para quien buscaba algo más que simple transporte.
Conclusión
El Ford Focus 2.0 TDCi 163 CV Titanium es mucho más que un simple compacto diésel. Es un coche con alma, diseñado para quienes aman conducir. Su combinación de un motor enérgico y eficiente, un chasis excepcional y un equipamiento generoso lo convirtieron en una de las opciones más completas y emocionantes de su tiempo. Un vehículo que te recompensa en cada kilómetro y que dejó una huella imborrable en su segmento.




