Ford Focus Berlina Electric · 145 CV (2014-2015)

2011
Eléctrico
FWD
Automático 1v
Ford Focus - Vista 1
Ford Focus - Vista 2
Ford Focus - Vista 3
Ford Focus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Focus

Potencia

145CV

Par

250Nm

Consumo

-l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

137km/h

Peso

1700kg

Precio

33,490

Resumen técnico

Combustible

Eléctrico

Transmisión

Automático 1v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

237 L

Depósito

- L

Potencia

107 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima145 CV / 107 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleEléctrico
TransmisiónAutomático 1v

Capacidades

Depósito0 L
Maletero237 L

Análisis detallado del Ford Focus Berlina Electric · 145 CV (2014-2015)

Descripción general

El Ford Focus Electric representó uno de los primeros y más serios intentos de un fabricante tradicional por llevar la movilidad eléctrica a las masas. No era un coche diseñado desde cero, sino la adaptación de un superventas, el Focus, a un corazón puramente eléctrico. Un movimiento valiente que nos transporta a los albores de la era eléctrica, cuando cada kilómetro de autonomía era una conquista y cada punto de recarga, un oasis.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Focus Electric es redescubrir la conducción urbana. El silencio es absoluto, solo roto por el murmullo de la rodadura. La respuesta del motor de 145 CV es instantánea; los 250 Nm de par te empujan con una suavidad y una inmediatez que ningún motor de combustión de la época podía igualar en la ciudad. Aunque su aceleración no bate récords, la sensación de agilidad es constante. Se siente pesado, sí, sus 1700 kg son notorios, pero la excelente base del chasis del Focus le permite moverse con una compostura y aplomo que sorprenden, convirtiendo cada trayecto en una experiencia serena y fluida.

Diseño y estética

Su apariencia es deliberadamente familiar, casi un acto de camuflaje. A simple vista, es un Ford Focus de tercera generación, con sus líneas dinámicas y reconocibles. Solo los detalles lo delatan: la parrilla frontal específica que oculta con elegancia el puerto de carga, las llantas de diseño aerodinámico y los discretos emblemas 'Electric'. Por dentro, la historia se repite. El espacio es el de un Focus, pero la instrumentación se transforma con pantallas que nos hablan de energía y eficiencia. La gran renuncia se encuentra en el maletero, donde la batería reclama su espacio y reduce la capacidad a unos escasos 237 litros, un peaje inevitable de esta temprana electrificación.

Tecnología y características

La tecnología de este Focus era vanguardista para su tiempo, aunque hoy nos parezca modesta. Su batería de 23 kWh era el corazón de todo, una promesa de movilidad sin emisiones que en la práctica se traducía en una autonomía real limitada, ideal para entornos urbanos pero un desafío para viajes largos. Carecía de carga rápida en corriente continua, dependiendo de una carga completa en unas 7 horas, lo que exigía planificación. El sistema de frenada regenerativa era su aliado, recuperando energía en cada deceleración y enseñándonos una nueva forma de conducir, más eficiente y consciente.

Competencia

En el incipiente mercado de 2014, el Focus Electric no estaba solo en su aventura. Su gran rival, el pionero y líder indiscutible, era el Nissan Leaf, el coche que demostró que un eléctrico para el día a día era posible. También se enfrentaba al Volkswagen e-Golf, que seguía una filosofía muy similar a la de Ford al electrificar un modelo de éxito, y al revolucionario BMW i3, que apostaba por un diseño futurista y materiales innovadores. Todos ellos eran exploradores en un territorio desconocido, compitiendo por definir el futuro de la automoción.

Conclusión

El Ford Focus Electric es una pieza fascinante en la historia del coche eléctrico. Fue un intento lógico y bien ejecutado de ofrecer una experiencia eléctrica en un envoltorio conocido y apreciado. Su conducción suave y silenciosa enamora, pero sus limitaciones prácticas, como la escasa autonomía y un maletero muy reducido, lo convirtieron en un producto de nicho. Más que un éxito de ventas, fue una declaración de intenciones y un valioso campo de pruebas. Hoy lo vemos con cariño, como un precursor que, con sus aciertos y errores, ayudó a pavimentar el camino hacia la movilidad eléctrica que disfrutamos actualmente.