Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
120CV
Par
270Nm
Consumo
4.2l/100
Emisiones
109g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
191km/h
Peso
1364kg
Precio
20,225€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
53 L
88 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Trend+ 1.5 TDCi 120 CV PowerShift Auto-Start-Stop (2015-2016)
Descripción general
El Ford Focus de 2015 se presenta como una de las opciones más inteligentes y equilibradas del segmento compacto. Esta versión con el motor diésel 1.5 TDCi de 120 CV y el cambio automático PowerShift encarna la madurez de un modelo que siempre ha sabido conquistar corazones por su dinamismo y practicidad, ofreciendo una experiencia de conducción completa y satisfactoria.
Experiencia de conducción
Al volante, este Focus transmite una confianza inmediata. El motor diésel de 120 CV, con su generoso par de 270 Nm desde bajas vueltas, empuja con solvencia y sin esfuerzo. La caja PowerShift de doble embrague realiza los cambios con suavidad y rapidez, haciendo de la conducción urbana y en carretera un verdadero placer. Pero donde realmente brilla es en su chasis; la suspensión, firme pero no incómoda, y una dirección precisa te invitan a disfrutar de cada curva, recordándote por qué el Focus siempre ha sido una referencia en comportamiento dinámico.
Diseño y estética
El rediseño de 2015 le sentó de maravilla, adoptando la parrilla frontal de estilo Aston Martin que le confirió una apariencia más agresiva y elegante. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo una silueta atlética y bien proporcionada. Por dentro, el salto en calidad fue notable, con un salpicadero más limpio y ordenado que en generaciones anteriores, aunque la profusión de botones alrededor de la pantalla central puede sentirse algo abrumadora al principio.
Tecnología y características
Equipado con el sistema Start-Stop para maximizar la eficiencia en ciudad y la transmisión PowerShift, este Focus demostraba estar al día en su época. El sistema de infoentretenimiento ofrecía conectividad y navegación en una pantalla táctil que, si bien funcional, no posee la fluidez ni la interfaz intuitiva de los sistemas actuales. Aún así, cumplía su cometido de mantener al conductor conectado y entretenido.
Competencia
En un mercado tan competido, el Focus se enfrentaba a gigantes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Peugeot 308. Mientras el Golf presumía de acabados y el León de un diseño más afilado, el Focus jugaba su mejor carta: una puesta a punto del chasis excepcional que lo convertía en el más gratificante de conducir para quien valora las sensaciones al volante.
Conclusión
Este Ford Focus es mucho más que un simple coche para ir del punto A al B. Es un compañero de viaje fiel, eficiente y sorprendentemente divertido. La combinación del motor diésel de 120 CV con el cambio automático PowerShift lo convierte en una opción redonda para el día a día y para largos viajes. Un coche con alma, que ofrece un equilibrio casi perfecto entre razón y emoción.




