Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
95CV
Par
215Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
117g/km
0-100 km/h
12.5s
Vel. Máx.
182km/h
Peso
1332kg
Precio
17,525€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
53 L
70 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Trend+ 1.6 TDCi 95 CV Auto-Start-Stop (2014-2015)
Descripción general
El Ford Focus de 2015 es más que un simple coche compacto; es la encarnación de un equilibrio casi perfecto que conquistó corazones en toda Europa. Esta versión, con su motor diésel 1.6 TDCi de 95 caballos, se presentó como una opción inteligente y sensata, prometiendo eficiencia y fiabilidad sin renunciar al placer de conducir que siempre ha caracterizado al modelo.
Experiencia de conducción
Al volante, el Focus te abraza con una sensación de control absoluto. Sus 95 caballos pueden no parecer una cifra explosiva, pero el empuje del motor diésel a bajas vueltas es gratificante y más que suficiente para el día a día. Lo que realmente enamora es su chasis. La dirección es precisa y comunicativa, y la suspensión trasera trabaja en silencio para ofrecer un paso por curva ágil y estable que te saca una sonrisa. Es un coche que se siente vivo, que te invita a disfrutar de cada kilómetro.
Diseño y estética
El rediseño de 2015 le sentó de maravilla. La parrilla frontal, con su aire a Aston Martin, le otorgó una presencia y una elegancia que lo distinguían en el tráfico. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad increíble, manteniendo una línea moderna y atlética. Por dentro, el habitáculo es un espacio funcional y bien construido, donde cada mando está a mano, creando una atmósfera de solidez y confort que te hace sentir como en casa desde el primer momento.
Tecnología y características
En su momento, el Focus Trend+ ofrecía una tecnología pensada para hacer la vida más fácil y eficiente. El sistema Auto-Start-Stop era clave para reducir el consumo en ciudad, mientras que su sistema de infoentretenimiento, aunque hoy pueda parecer sencillo, cumplía con las necesidades de conectividad básicas. Más allá de las pantallas, su verdadera tecnología residía en la ingeniería de su chasis y en una dirección asistida eléctrica perfectamente calibrada para transmitir confianza.
Competencia
La batalla en el segmento C era encarnizada. El Focus se medía cara a cara con gigantes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Peugeot 308. Mientras que el Golf jugaba la carta del refinamiento y la calidad percibida, y el León la del diseño afilado, el Focus siempre tuvo un as en la manga: una dinámica de conducción superior que lo convertía en la elección predilecta de quienes amaban sentir la carretera.
Conclusión
Este Ford Focus no es solo un medio de transporte, es un compañero de viaje fiel y emocionante. Representa una compra increíblemente racional por su bajo consumo y su fiabilidad contrastada, pero a la vez es una decisión pasional por las sensaciones que transmite su conducción. Es un coche completo, equilibrado y con un alma que muchos de sus competidores solo podían envidiar. Una elección brillante que sigue siendo relevante hoy en día.




