Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
150CV
Par
370Nm
Consumo
4.4l/100
Emisiones
115g/km
0-100 km/h
8.7s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1455kg
Precio
23,525€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina Sport 2.0 TDCi 150 CV PowerShift Auto-Start-Stop (2015-2016)
Descripción general
El Ford Focus de 2015 no es un compacto cualquiera; es una declaración de intenciones. En esta versión Sport con el motor diésel 2.0 TDCi de 150 CV y el cambio automático PowerShift, Ford nos entregó una máquina que equilibra magistralmente la rutina diaria con la pura emoción de conducir. Es un coche que te mira con su parrilla afilada y te promete que cada viaje, por corto que sea, será una experiencia memorable.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata. El empuje de sus 370 Nm de par es contundente y adictivo, lanzándote hacia adelante con una energía que sorprende en un diésel. La caja PowerShift de doble embrague trabaja con una rapidez y suavidad que te permite exprimir cada caballo de potencia, mientras el chasis, una obra maestra de Ford, te regala una agilidad y un aplomo en curva que te hacen sonreír. Es un coche que se siente vivo, que comunica la carretera y te invita a buscar el siguiente giro con entusiasmo.
Diseño y estética
Su diseño es una evolución audaz que ha envejecido con una dignidad increíble. La icónica parrilla frontal, que recuerda a coches de alta gama, le confiere una presencia imponente y deportiva. Las llantas de 17 pulgadas y las líneas tensas de la carrocería completan un conjunto atlético y elegante. Por dentro, el rediseño del salpicadero ofreció un espacio más limpio y centrado en el conductor, un cockpit que te abraza y te prepara para disfrutar del camino.
Tecnología y características
En su momento, este Focus estaba a la vanguardia tecnológica del segmento. El sistema de infoentretenimiento SYNC era el centro neurálgico, ofreciendo conectividad y control de una forma intuitiva para la época. La inclusión del cambio PowerShift y el sistema Auto-Start-Stop no solo mejoraban el confort y las prestaciones, sino que también optimizaban la eficiencia, demostrando que un coche emocionante también podía ser inteligente.
Competencia
En un campo de batalla dominado por gigantes como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el Peugeot 308, el Focus Sport se distinguió por su alma de piloto. Mientras algunos rivales apostaban por la sobriedad o el confort absoluto, el Ford ofrecía una dinámica de conducción superior, un chasis que era la envidia del segmento. Era la elección para quien no solo quería ir de un punto a otro, sino sentir cada metro del trayecto.
Conclusión
Este Ford Focus es mucho más que un simple coche práctico; es un cómplice de aventuras. Representa la perfecta simbiosis entre un motor diésel potente y eficiente, una transmisión automática de gran rendimiento y el mejor chasis de su categoría. Es una compra pasional justificada por la razón, un vehículo que satisface las necesidades diarias pero que, sobre todo, alimenta el espíritu del conductor que llevamos dentro. Un coche inolvidable.




