Ford Focus RS 2.3 EcoBoost 257 kW (350 CV) · 349 CV (2015-2019)

2015
Gasolina
AWD
Manual 6v
Ford Focus - Vista 1
Ford Focus - Vista 2
Ford Focus - Vista 3
Ford Focus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Focus

Potencia

349CV

Par

470Nm

Consumo

7.7l/100

Emisiones

175g/km

0-100 km/h

4.7s

Vel. Máx.

266km/h

Peso

1599kg

Precio

41,910

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

260 L

Depósito

51 L

Potencia

257 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima349 CV / 257 kW
Par máximo470 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito51 L
Maletero260 L

Análisis detallado del Ford Focus RS 2.3 EcoBoost 257 kW (350 CV) · 349 CV (2015-2019)

Descripción general

El Ford Focus RS de tercera generación no es simplemente un coche, es una declaración de intenciones. Un compacto que encierra el alma de un coche de rally, diseñado para emocionar y ofrecer una experiencia de conducción pura y sin filtros. Con su motor EcoBoost de 350 caballos, tracción total y un cambio manual, representa la culminación de una saga legendaria que ha marcado a generaciones de aficionados al motor.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del Focus RS es desatar una tormenta de sensaciones. El empuje del motor 2.3 EcoBoost es brutal, pegándote al asiento con una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 4.7 segundos, todo ello acompañado de un petardeo adictivo que emana de su doble salida de escape. La tracción total Ford Performance es la verdadera protagonista, permitiendo un paso por curva diabólico y una motricidad increíble. Pero la joya de la corona es el 'Drift Mode', un modo que transforma al coche en una máquina de derrapes controlados, haciéndote sentir un piloto profesional en cada curva. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, te conecta directamente con el asfalto. Es un coche que se siente vivo.

Diseño y estética

Su estética es tan radical como su rendimiento. No hay sutileza en el Ford Focus RS; cada elemento grita 'performance'. Desde la imponente parrilla delantera diseñada para tragar aire, hasta el masivo alerón trasero que genera carga aerodinámica real. Las llantas de 19 pulgadas dejan entrever los potentes frenos Brembo y el difusor trasero con su doble escape remata un conjunto musculoso y funcional. Por dentro, los asientos baquet Recaro te abrazan con firmeza, preparándote para la acción, mientras que los detalles en azul y los relojes adicionales de presión del turbo, temperatura y presión de aceite te sumergen en una atmósfera de competición.

Tecnología y características

La tecnología en el Focus RS está al servicio de la conducción. Su sistema de tracción total con reparto vectorial de par es una obra de ingeniería capaz de enviar hasta el 70% de la fuerza al eje trasero, y de ahí, el 100% a una sola rueda para catapultarte a la salida de las curvas. Los modos de conducción, incluyendo el revolucionario 'Drift Mode' y el 'Launch Control', permiten adaptar el carácter del coche a cada situación, desde un uso normal hasta un día en el circuito. Aunque cuenta con el sistema de infoentretenimiento SYNC de la época, el verdadero despliegue tecnológico se encuentra bajo la piel, enfocado en hacerte ir más rápido y sentir más.

Competencia

En su lanzamiento, el Ford Focus RS se enfrentó a una competencia feroz en el olimpo de los compactos deportivos. El Volkswagen Golf R ofrecía una eficacia similar con un envoltorio más discreto y refinado. El Honda Civic Type R era su némesis en cuanto a radicalidad y enfoque circuitero, aunque con tracción delantera. Por su parte, el Mercedes-AMG A 45 y el Audi RS 3 jugaban en una liga más premium, con más potencia y un precio superior. Frente a todos ellos, el Focus RS se distinguió por su carácter juguetón, su cambio manual y la experiencia única que ofrecía su sistema de tracción total.

Conclusión

El Ford Focus RS es una oda a la conducción analógica y pasional, un coche que ya se ha convertido en un clásico moderno. No es el más cómodo para el día a día ni el más refinado, pero su propósito es otro: dibujar una sonrisa imborrable en tu rostro en cada tramo de curvas. Es una máquina visceral, exigente y tremendamente gratificante que representa el fin de una era dorada para los compactos deportivos. Un coche para ser conducido, sentido y recordado.