Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
125CV
Par
170Nm
Consumo
5.5l/100
Emisiones
125g/km
0-100 km/h
12s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
-kg
Precio
21,250€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
363 L
55 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Berlina ST-Line 1.0 EcoBoost 92 kW (125 CV) PowerShift Auto-Start-Stop · 125 CV (2016-2018)
Descripción general
El Ford Focus ST-Line con el motor 1.0 EcoBoost de 125 CV es la encarnación de una promesa audaz: la de un compacto que viste un traje de atleta pero esconde un corazón eficiente y sensato. No es un deportivo puro, sino algo más inteligente; es la emoción de la conducción diaria, un coche que te invita a disfrutar de cada trayecto, combinando una estética que acelera el pulso con una mecánica pensada para el mundo real.
Experiencia de conducción
Al volante, el pequeño motor de tres cilindros sorprende con una energía y un sonido característico que enamora. Los 125 caballos se sienten vivos y dispuestos gracias al turbo que empuja desde bajas vueltas, haciendo que la ciudad sea su patio de recreo. La caja PowerShift suaviza los cambios, priorizando el confort, pero es en las curvas donde el Focus revela su alma. Su chasis, con una suspensión trasera multibrazo, es simplemente magistral. Se pega al asfalto con una confianza que te hace olvidar su modesta potencia, ofreciendo una agilidad y una conexión con la carretera que pocos compactos de su época podían igualar.
Diseño y estética
Visualmente, el acabado ST-Line transforma al Focus. Es un coche que te mira con una parrilla agresiva y se asienta sobre unas llantas de 17 pulgadas que llenan los pasos de rueda con determinación. Cada línea, desde el paragolpes deportivo hasta el discreto alerón trasero, grita dinamismo. Por dentro, los asientos con costuras rojas y el volante deportivo te recuerdan constantemente que no estás en un Focus cualquiera. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad increíble, manteniendo una presencia atlética y juvenil.
Tecnología y características
En su momento, este Focus representó un salto tecnológico importante para Ford. El sistema de infoentretenimiento SYNC, aunque no tan refinado como los actuales, centralizaba el control del audio y la conectividad de una forma intuitiva. La inclusión del sistema Auto-Start-Stop y la transmisión automática PowerShift buscaban un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. No abrumaba con pantallas ni asistentes, pero ofrecía lo necesario para sentirse conectado y seguro, sentando las bases de la tecnología que hoy consideramos estándar.
Competencia
En el competitivo ruedo de los compactos con aspiraciones deportivas, el Focus ST-Line se enfrentaba a titanes como el SEAT León FR, el Volkswagen Golf R-Line y el Peugeot 308 GT Line. Mientras algunos rivales ofrecían interiores más pulidos o motores más potentes, el arma secreta del Focus siempre fue su comportamiento dinámico. Ofrecía una experiencia de conducción más pura y comunicativa, un chasis que era la envidia del segmento y que lo convertía en la elección de quienes valoraban las sensaciones por encima de todo.
Conclusión
Este Ford Focus ST-Line es un coche para el conductor que busca un equilibrio casi perfecto. Es la prueba de que no se necesitan cifras de potencia desorbitadas para sentir la pasión al volante. Ofrece la estética deportiva que deseas, la eficiencia que necesitas y un chasis que te recompensa en cada curva. Es una compra emocionalmente inteligente, un coche que te sirve para todo y que, sin previo aviso, es capaz de regalarte un momento de pura felicidad en tu carretera favorita.




