Ford Focus Berlina ST-Line 2.0 TDCi 110 kW (150 CV) Auto-Start-Stop · 150 CV (2015-2018)

2015
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Ford Focus - Vista 1
Ford Focus - Vista 2
Ford Focus - Vista 3
Ford Focus - Vista 4

Especificaciones y análisis del Ford Focus

Potencia

150CV

Par

370Nm

Consumo

4l/100

Emisiones

105g/km

0-100 km/h

8.8s

Vel. Máx.

212km/h

Peso

1415kg

Precio

23,200

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

363 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero363 L

Análisis detallado del Ford Focus Berlina ST-Line 2.0 TDCi 110 kW (150 CV) Auto-Start-Stop · 150 CV (2015-2018)

Descripción general

El Ford Focus ST-Line de 2015 no es un compacto cualquiera. Es la declaración de intenciones de Ford para quienes buscan la chispa de la deportividad en su día a día, sin renunciar a la eficiencia de un motor diésel. Con 150 caballos de potencia y una estética que roba miradas, este coche promete emociones fuertes desde el primer instante, envolviéndote en una atmósfera donde cada trayecto se convierte en una pequeña aventura.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata con el asfalto. El motor 2.0 TDCi de 150 CV empuja con una contundencia que sorprende, gracias a sus generosos 370 Nm de par desde bajas vueltas. La aceleración es vigorosa y las recuperaciones, un mero trámite. Pero donde realmente brilla es en las curvas. Su chasis, una referencia en la categoría, se siente ágil, preciso y comunicativo. La suspensión deportiva del acabado ST-Line contiene los balanceos a la perfección, invitándote a enlazar giros con una confianza y una sonrisa que pocos coches de su tipo pueden provocar.

Diseño y estética

El diseño del ST-Line es un equilibrio magistral entre elegancia y agresividad. Su carrocería, más pegada al suelo, se adorna con paragolpes específicos, una parrilla de nido de abeja y unas llantas de 17 pulgadas que llenan los pasos de rueda. No es un coche estridente, sino atlético y con una presencia imponente. Por dentro, los asientos deportivos te abrazan y los detalles en rojo te recuerdan constantemente que no estás en un Focus convencional. Es un habitáculo pensado para disfrutar de la conducción.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2015, su equipamiento tecnológico estaba a la altura de su tiempo. El sistema de infoentretenimiento SYNC, con su pantalla táctil, ofrecía una buena conectividad y control por voz, facilitando la vida a bordo. Incorporaba además tecnologías enfocadas en la eficiencia como el sistema Auto-Start-Stop, que ayudaba a conseguir unos consumos realmente bajos en ciudad. Era la tecnología justa y necesaria para complementar una experiencia de conducción que era la verdadera protagonista.

Competencia

En un segmento tan reñido, el Focus ST-Line se enfrentaba a titanes como el Volkswagen Golf GTD o el SEAT León FR TDI. Cada uno con sus armas, pero el Focus siempre destacó por ofrecer el chasis más dinámico y una sensación de conducción más pura. Competidores como el Peugeot 308 GT Line también ofrecían un gran equilibrio, pero la puesta a punto del Ford le otorgaba un carácter único, convirtiéndolo en la elección predilecta para los puristas del tacto al volante.

Conclusión

El Ford Focus ST-Line 2.0 TDCi es mucho más que un coche práctico. Es una compra pasional para el conductor que no quiere renunciar a las sensaciones deportivas en su rutina diaria. Ofrece un rendimiento excelente, un consumo ridículo para su potencia y un comportamiento dinámico que enamora. Es la prueba de que se puede tener todo: un coche para la familia, para viajar y, sobre todo, para disfrutar al volante. Una elección inteligente que recompensa con cada kilómetro.