Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
156g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1548kg
Precio
28,535€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
4 / 2 puertas
534 L
- L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Coupé-Cabriolet 2.0 TDCi 136 CV Titanium (2006-2008)
Descripción general
El Ford Focus Coupé-Cabriolet no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Nacido en una época donde la libertad de conducir a cielo abierto se fusionaba con la practicidad diaria, este modelo ofrecía la emocionante dualidad de un elegante coupé y un descapotable pasional, todo en un solo vehículo. Era la respuesta de Ford para quienes soñaban con el viento en el rostro sin renunciar a la seguridad y el confort de un techo rígido.
Experiencia de conducción
Al volante, el corazón de este Focus late con fuerza gracias a su motor 2.0 TDCi de 136 CV. El generoso par motor de 320 Nm se siente desde bajas revoluciones, empujando con una solidez que inspira confianza en cada adelantamiento. La caja manual de seis velocidades te conecta directamente con la mecánica, haciendo de cada cambio una experiencia gratificante. Pero la verdadera magia ocurre al pulsar un botón: en segundos, el techo se pliega y el mundo se abre ante ti. La sensación de libertad es inmensa, acompañada por el excelente chasis del Focus que dibuja las curvas con una precisión y aplomo que te hacen sonreír.
Diseño y estética
Fruto de la colaboración con el legendario carrocero Pininfarina, el diseño del Focus Coupé-Cabriolet es un ejercicio de elegancia y equilibrio. Logra la difícil tarea de ser atractivo tanto con el techo puesto, mostrando una línea de coupé fluida y deportiva, como descapotado, donde revela una silueta armoniosa y sofisticada. El interior, heredado del Focus convencional, es funcional y ergonómico, un espacio familiar y bien resuelto que te acoge con comodidad mientras el paisaje desfila a tu alrededor.
Tecnología y características
La pieza central de su tecnología es, sin duda, su techo rígido retráctil de dos piezas, una obra de ingeniería que transforma el coche en menos de 30 segundos. Más allá de este espectáculo mecánico, el motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable representaba una solución moderna y eficiente para la época. Aunque su equipamiento de infoentretenimiento nos parezca hoy sencillo, contaba con lo esencial para hacer cada viaje placentero, poniendo el foco en la experiencia de conducción por encima de todo.
Competencia
En el competitivo segmento de los descapotables compactos de techo duro, el Focus CC se enfrentó a rivales de peso. El Peugeot 307 CC y el Renault Mégane Coupé-Cabriolet jugaban la carta del diseño y el confort francés, mientras que el Volkswagen Eos presumía de una mayor complejidad en su techo y una calidad de acabados superior. Sin embargo, el Ford se defendía con un argumento imbatible: una dinámica de conducción superior que lo convertía en la opción preferida para los que buscaban no solo pasear, sino también sentir la carretera.
Conclusión
El Ford Focus Coupé-Cabriolet 2.0 TDCi es mucho más que un coche práctico con un capricho. Es un compañero versátil que te regala la emoción de un descapotable y la sensatez de un coupé. Es un vehículo para el día a día que guarda un secreto: la promesa de una escapada a cielo abierto en cualquier momento. Una compra que se hace tanto con la cabeza, por su motor diésel eficiente y su buen maletero, como con el corazón, por el simple y puro placer de conducir sintiendo el sol y el aire.




