Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
156g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1548kg
Precio
26,329€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
4 / 2 puertas
534 L
- L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Coupé-Cabriolet Titanium 2.0 TDCi 136 CV (2008-2010)
Descripción general
El Ford Focus Coupé-Cabriolet es mucho más que un simple descapotable; es una declaración de intenciones. Nacido de la exitosa plataforma del Focus, este modelo añade una dosis de elegancia y libertad gracias a su techo rígido retráctil, diseñado por el prestigioso carrocero Pininfarina. Es el coche perfecto para quien busca la practicidad de un coupé para el día a día y la emoción de un cabrio para las escapadas de fin de semana, todo ello con un corazón diésel potente y eficiente.
Experiencia de conducción
Al volante, las sensaciones son un maravilloso contraste. Con el techo puesto, disfrutas del aplomo y la insonorización de un coupé bien construido, con un chasis que transmite confianza en cada curva. El motor 2.0 TDCi de 136 CV empuja con contundencia desde bajas vueltas, haciendo que cada adelantamiento sea un mero trámite. Pero la verdadera magia ocurre al pulsar un botón: en segundos, el cielo se convierte en tu techo. Conducir a cielo abierto, sintiendo la brisa y escuchando el mundo sin filtros, es una experiencia que te reconecta con el puro placer de la conducción.
Diseño y estética
La firma de Pininfarina es evidente en cada línea. Como coupé, su silueta es fluida y atlética, con una zaga bien integrada que disimula con maestría el complejo mecanismo del techo. Cuando se transforma en cabriolet, su estampa es pura elegancia, invitando a ser disfrutado sin prisa. El interior, heredado del Focus, es funcional y ergonómico, pero el acabado Titanium le aporta un toque de distinción con materiales de mayor calidad y un equipamiento más completo que te hace sentir en un coche especial.
Tecnología y características
La pieza central de su tecnología es, sin duda, su techo duro retráctil de dos piezas, una obra de ingeniería que lo transforma de coupé a cabrio en solo 29 segundos. Para su época, el motor diésel con inyección por conducto común y turbo de geometría variable representaba un excelente equilibrio entre prestaciones y consumo. Aunque no cuenta con las pantallas y la conectividad actuales, su equipamiento de confort y seguridad era completo, ofreciendo todo lo necesario para disfrutar del viaje con tranquilidad.
Competencia
En un mercado competido, el Focus Coupé-Cabriolet se enfrentó a rivales de peso como el Peugeot 308 CC, el Renault Mégane Coupé-Cabriolet o el Volkswagen Eos. Frente a ellos, el Ford destacaba por ofrecer el comportamiento dinámico más afinado de su categoría, una herencia directa del excelente chasis del Focus. Mientras algunos rivales apostaban por un confort más burgués, el Focus siempre guardaba un as en la manga para los conductores que disfrutan de una carretera de curvas.
Conclusión
El Ford Focus Coupé-Cabriolet 2.0 TDCi es un coche con dos almas que conviven en perfecta armonía. Es una compra inteligente para el corazón, un vehículo que te permite disfrutar de la libertad de un descapotable sin renunciar a la seguridad y versatilidad de un techo rígido. Su combinación de diseño italiano, dinámica de conducción de referencia y un motor diésel robusto lo convierten en una opción increíblemente atractiva y atemporal para sentir la carretera de una forma diferente.




