Especificaciones y análisis del Ford Focus
Potencia
90CV
Par
215Nm
Consumo
4.7l/100
Emisiones
125g/km
0-100 km/h
12.6s
Vel. Máx.
177km/h
Peso
1339kg
Precio
14,665€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
385 L
55 L
66 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Ford Focus Coupé Trend 1.6 TDCi 90cv (2005-2007)
Descripción general
El Ford Focus Coupé de 2005 no es solo un coche, es el recuerdo de una época dorada para los compactos. Con su motor 1.6 TDCi de 90 caballos, representó el equilibrio perfecto entre la eficiencia para el día a día y un espíritu juvenil y dinámico, envuelto en una carrocería de tres puertas que prometía emociones al volante.
Experiencia de conducción
Ponerse a los mandos de este Focus es redescubrir el placer de conducir. Sus 90 caballos y 215 Nm de par se sienten vivos y voluntariosos, empujando con decisión desde bajas vueltas. Pero la verdadera magia reside en su chasis, una obra de arte que te conecta directamente con el asfalto. La dirección hidráulica transmite cada detalle de la carretera y la suspensión logra un compromiso sublime entre agilidad en curva y confort, invitándote a disfrutar de cada trayecto como si fuera el primero.
Diseño y estética
Su diseño de tres puertas, con esa línea de techo descendente y las ópticas traseras elevadas, le confiere una silueta atlética y audaz que ha envejecido con una dignidad admirable. Es un coche que sigue girando cabezas. Por dentro, la funcionalidad prevalece sobre el lujo. Los materiales son robustos y están pensados para durar, creando un ambiente honesto y centrado en el conductor, aunque hoy pueda sentirse sobrio en comparación con los estándares actuales.
Tecnología y características
En su momento, el acabado Trend ofrecía lo justo y necesario para una experiencia de conducción completa. Hablamos de aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de audio con CD, tecnología que hoy nos parece básica pero que entonces era suficiente. Su mayor avance tecnológico no estaba en una pantalla, sino en su excepcional suspensión trasera de paralelogramo deformable, un elemento que definía su comportamiento dinámico superior.
Competencia
En el competitivo ruedo de los compactos, este Focus se midió con titanes como el Volkswagen Golf, el SEAT León, el Renault Mégane Coupé y el Opel Astra GTC. Mientras algunos rivales apostaban por el diseño o el equipamiento, el Focus siempre destacó por una simple y poderosa razón: era el más gratificante y divertido de conducir.
Conclusión
Este Ford Focus es mucho más que un simple medio de transporte; es una máquina de sensaciones. Es la elección inteligente para quien valora un coste de uso ridículamente bajo gracias a su frugal motor diésel, pero se niega a renunciar a la emoción de una carretera de curvas. Un coche con alma, fiable y agradecido, que representa una filosofía de conducción que hoy echamos de menos.




